Cuando medio mundo estaba de shopping virtual el Día de los Solteros y EEUU celebraba el Día de los Veteranos este pasado día 11 eran detenidos en Puerto Príncipe de dos sobrinos de Cilia Flores, Franqui Francisco Flores de Freitas y Efraín Antonio Campos Flores.

Efraín, de 29 años, se identificó como hijastro de Nicolás Maduro, tras asegurar que fue criado por Flores luego de que su madre falleciera. Fueron trasladados a Nueva York en un avión privado de la DEA y este mismo jueves pasaban a disposición de un juez de la Corte Federal.

Ambos portaban pasaportes diplomáticos pero carecían de inmunidad diplomática. Los dos habrían contactado con un informante encubierto de la DEA en Honduras el mes pasado para perdirle ayuda con el tráfico de 800 kilos de cocaína.

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El transporte se realizaría a través del aeropuerto de Roatán, una isla caribeña en el país centroamericano.

Michael Vigil, exdirector de operaciones internacionales de la DEA, confirmó que Flores de Freitas y Campos Flores llegaron a Puerto Príncipe en una avión privado la noche del martes.

¿Trama conspirativa urdida por la DEA? Posiblemente sí. Es lo que ya dijo Maduro cuando el 20 de septiembre de 2013 las autoridades francesas hallaron 1.382 kilos de cocaína provenientes de #Venezuela en un vuelo de Air France y el 10 de octubre de 2013 volvieron a encontrar y decomisar otros 280 kilos de esa droga en una embarcación venezolana que navegaba desde el Caribe hacia Europa. ¿Casualidad? Seguramente no.

Haití es un país que en el pasado ha recibido críticas de Washington por su presunta falta de colaboración en la lucha contra el #Narcotráfico.

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Pero esta vez las tornas han cambiado. La policía haitiana no intervino.

Y la semana termina con el hallazgo de 133 kg de cocaína en casa del sobrino de Maduro en República Dominicana y un yate con 10 kg de heroína.

Según la DEA están saliendo 5 toneladas semanales de cocaína desde Venezuela, supone el 90% de lo que se cultiva en Colombia. El papel de Venezuela en las rutas de la cocaína es clave.

Mientras Nicolás Maduro sigue acusando a Estados Unidos de un acoso permanente la producción de cocaína no hace más que crecer, convirtiendo de facto a Venezuela en un narcoestado y el principal cliente siguen siendo los americanos por mucho que les pese (aunque su consumo descendió un 50% desde 2005).

Venezuela en 60 años ha pasado de petroestado a narcoestado.