El bombero de los Estados Unidos que había quedado con la cara totalmente desfigurada en una de sus labores de salvación pasó 26 horas en manos de los médicos del Hospital Langone, que se encuentra en Nueva York, Estados Unidos, y gracias a ellos ahora puede salir a la calle con un nuevo rostro.

Para poder lograr este éxito hicieron falta más de 100 médicos trabajando a la par y bien sincronizados para que nada quedara al azar. Es una de las operaciones más complicadas que se ha dado hasta día de hoy y los resultados saltan a la vista. 

Una vez más, la medicina nos enseña lo grande que puede llegar a ser si se utiliza con cabeza y con todos los medios necesarios.

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El centro Médico Langone de Nueva York ha sido el encargado de realizar este trasplante que al principio parecía imposible de hacer. Pero el esfuerzo, el empeño y las ganas de hacer que todo salga bien, junto con la experiencia, el esfuerzo y horas y horas de trabajo de muchos profesionales ha hecho que este bombero americano pueda volver a tener una vida. Entre los profesionales que participaron en esta intervención cabe destacar el enorme trabajo de médicos, enfermeros y técnicos, que estuvieron más de 24 horas unidos para lograr lo que no se había visto hasta día de hoy.  

Para poder tener el resultado final, Patrick Hardison, que así se llama el joven bombero de tan sólo 41 años de edad que ha tenido que pasar por todo esto tuvo que ser sometido a 70 operaciones previas de distintas partes de su cuerpo como el cráneo, el cuello y la cara.

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Hardison fue un día a trabajar y salió de la jornada laboral con quemaduras de tercer grado y habiendo perdido la vista. Cuando estaba intentando apagar el fuego de una casa el techo se le vino encima y no pudo hacer nada para salir de allí. Una profesión valiente y peligrosa a la vez para ayudar a las personas y que a veces tiene consecuencias tan duras y tristes como esta. Pero esta vez, gracias a Dios a la intervención de todos los médicos que formaron parte de su operación pudo salvar la vida y recuperar el rostro. 

El joven bombero no sólo había perdido la cara por completo sino que había sufrido también problemas de audición, y según confirman los médicos, también podrá volver a tener canales auditivos, orejas, pelo y cara. Y algo que a nosotros nos parece insignificante porque todos tenemos pero él lo perdió en este trágico suceso, músculos que le permitan abrir y cerrar los ojos. 

Ya han pasado varios meses desde que Hardison fue operado, concretamente 3 meses, y ya se puede confirmar el gran éxito de esta intervención porque el entusiasta bombero puede seguir haciendo vida normal, aunque eso sí, aún no puede olvidarse de las clases de rehabilitación para poder conseguir una mejoría en el habla y en los movimientos y siempre deberá medicarse para no tener un rechazo en el trasplante que se le ha practicado. Pero eso es lo único que deberá hacer, por lo demás, sigue siendo el mismo Hardison de siempre. #Enfermedades #Calidad de vida