El paciente Patrick Hardison, bombero de Mississippi de 41 años y padre de cinco hijos fue sometido a la intervención, la cual incluyó cara, cráneo, párpados, orejas, mentón, mejillas y nariz. La operación duró más de 26 horas, y fue posible gracias a un donante que falleció en un accidente de bicicleta este mismo año en Brooklyn. La intervención la realizó hasta en 71 ocasiones el médico cubanoamericano Eduardo Rodríguez,  famoso por haber realizado el primer trasplante de cara de la historia en Francia en el año 2005, a una mujer que había sido atacada por su perro. En esta operación el equipo médico injertó tejidos, músculos, arterias y venas de otra persona con muerte cerebral, cuyos familiares habían dado previamente su consentimiento, en la cara destrozada de la paciente.

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En su momento suscitó un intenso debate ético. Los problemas psicológicos y la alta probabilidad de un fallo técnico en un desafío tan novedoso ha impedido que se apruebe este procedimiento en Reino Unido.

La historia tiene todos los ingredientes para llevarla al cine en Hollywood, Patrick sufrió un accidente con quemaduras de tercer grado en 2001 cuando trabajaba como bombero y entró en casa de una mujer cuya vivienda se derrumbó. Al principio se le hizo un trasplante con tejidos de su propia pierna pero había perdido parte de orejas, labios, nariz y ojos. El cirujano había calificado su cara como una cicatriz gigantesca.

En 2009 este mismo hospital llevaba a cabo el primer trasplante facial total, un hombre que en un accidente se quedó sin nariz y con la mandíbula y pómulos deformados.

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Patrick Hardison podrá volver a recuperar la visión e incluso conducir según el equipo médico. Aunque no todo son ventajas, tendrá que tomar inmunosupresores el resto de su vida.  ´Antes se me quedaba mirando todo el mundo y ahora soy un tipo que pasa desapercibido´ declaró el paciente.

Sin embargo hay un mal precedente, en 1998 Clint Hallam, receptor del primer trasplante de mano del mundo quedó manco de nuevo en 2001, esta vez por voluntad propia. Por lo visto el nuevo miembro generó un grave rechazo físico y psicológico. Los médicos rechazaron su petición alegando motivos legales, hasta que en 2001 un cirujano en Londres accedió a amputarle el miembro. #Estados Unidos #Accidentes #Medicina