Como sabrás, a medida que va avanzando la tecnología, distintos estudios descubren cuales son las determinadas razones por las que se ocasionan algunos problemas de salud o algunas enfermedades. Pero aunque tengamos este conocimiento a nuestro alcance, no estamos haciendo las cosas bien, y es que, muchas personas usan productos básicos del hogar como si fueran buenos y saludables para nosotros cuando en realidad son todo lo contrario.

En realidad, no todo lo que pensamos que es bueno y recomendable lo es, y es que, muchos de los productos que están completamente destinados a nuestra higiene, bienestar y salud, representa todo lo contrario, al tener un efecto negativo en nosotros, especialmente si los usamos incorrectamente.

Anuncios
Anuncios

Todos sabemos que la higiene personal es algo importante, aunque es muy común ocupar productos que pueden alterar nuestro pH, haciendo que podamos ser víctimas de alergias, problemas cutáneos e incluso algunas complicaciones mayores.

Por esta sencilla razón, a continuación veremos una lista con algunos de los productos básicos del hogar que pueden ser realmente peligrosos:

  1. Humificador: todos sabemos que los humificadores son muy utilizados por las personas que tienen alergias severas, asma e incluso para calmar los síntomas de la gripe, pero cuando estos no se limpian con la suficiente frecuencia y de una forma correcta, se convierte en un criadero de moho y algunos agentes patógenos para nuestra casa. Pero no solamente esto, ya que el doctor Miguel Wolbert ha indicado que “cuando se tiene mucha humedad en el aire, nuestra casa se puede convertir en un cultivo para los ácaros del polvo”, lo que en realidad incrementara tus alergias.

  2. Esponjas: aunque las esponjas se usan en los hogares desde hace mucho tiempo, tanto para lavar los platos como nuestros cuerpos, dónde incluso las podemos ver en casi todos los comerciales de este tipo, desde hace algunos años se mencionan que en realidad las esponjas no son buenas, ya que en realidad estas son un gran nido de hongos, bacterias y moho. No es nada recomendable usar las esponjas, mucho menos para limpiarnos nosotros, cuando tenemos una cortadura o fisura en nuestro cuerpo, por más pequeña que sea, si la limpiamos con una esponja, estamos corriendo un gran riesgo de contraer una severa infección, desde foliculitis hasta impétigo.

  3. Cotonetes o bastoncillos de algodón: estos son uno de los productos que no faltan en ningún lugar, y es que “sirven para quitarnos la cerilla” y tener unas orejas limpias. Pero se ha comprobado que la cerilla tiene un propósito beneficioso en nuestro cuerpo, no solo sirven para ensuciar nuestras orejas, y es que protegen nuestra estructura interna del oído de agentes patógenos y gérmenes. Esto no quiere decir que te dejes grandes cantidades de cerumen, solo que la remuevas con precaución y cuidado, ya que cuando se usan los cotonetes no solemos tener cuidado con la fuerza ni con profundidad, por lo que en muchas ocasiones lo único que conseguimos es empujar la cerilla más al fondo e ir creando un tapón que se puede convertir en infecciones grabes.

  4. Licuadoras: este es uno de los productos que no falta en ninguna cocina, y aunque pienses que la lavas muy bien después de usarla, se ha descubierto que es el tercer lugar más sucio de la cocina, y es que tienen un rincón que no se puede limpiar bien, por lo que se comienzan a acumular una gran cantidad de bacterias y gérmenes, tales como la E.coli, la salmonella y el moho. Se recomienda que la desarmes y la limpies a fondo. Si, cada vez que la uses. #Calidad de vida