Walter Palmer ha roto su silencio. Después de más de un mes desaparecido, el hombre que asesinó al león Cecil vuelve a escena, y lo hace a través de una entrevista a Associated Press, de la cual al parecer no ha quedado más testimonio que el artículo publicado, ya que ni ha sido grabada ni se han tomado fotografías de la misma.

Al parecer el dentista estadounidense, en su intervención, volvió a pedir disculpas por la muerte del animal. "Nadie en nuestro grupo de caza conocía el nombre del león", afirma el cazador el cual insiste en el hecho de que no habría cazado al felino si supiese de antemano que se trataba de un símbolo nacional en Zimbabue.

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Igualmente, Palmer defiende que, en su opinión, su actividad había transcurrido dentro de la legalidad.

Por otra parte, el polémico cazador habría asegurado que, en poco tiempo, concretamente el martes, volvería a incorporarse a su trabajo en su lugar de consulta, la Clínica Bloomington (Minneapolis), ante la cual han proliferado manifestaciones y protestas desde finales de julio, debido a que el centro forma parte de sus propiedades. También se habrían realizado protestas ante la vivienda de Palmer y, al parecer, su casa de veraneo en Florida habría sido objeto de actos vandálicos.

"Mis empleados y mis pacientes me apoyan y me quieren de vuelta", asegura el dentista el cual, por otra parte, se ha negado a desvelar el nombre del paradero en el que se habría ocultado las últimas seis semanas.

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"He estado fuera del ojo público", asegura, aunque también matiza que ello no implica que estuviese en la clandestinidad. "He estado con los míos, con familiares y amigos. La ubicación no es realmente tan importante".

En todo este tiempo, la polémica le ha perseguido

Desde que se ha conocido la identidad del cazador que acabó con la vida del león Cecil, Palmer ha estado en el ojo del huracán y su figura se ha visto rodeada no sólo por la polémica del presente, sino también por la del pasado.

A finales de julio, conocíamos que una ex empleada de su clínica de Minneapolis había sido acosada física y verbalmente por Palmer. Tras la denuncia de la mujer, en el año 2009, tuvo que indemnizarla con 127.500 dólares y hacer un curso de ética. 

Un año antes, en 2008, y según la fuente arriba citada, Palmer se declaró culpable de hacer declaraciones falsas al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de #Estados Unidos, relativa al asesinato de un oso negro en Wisconsin producido fuera de la zona de caza autorizada. Tal hecho le habría costado una multa de 3000 dólares y un año de libertad vigilada. #Animales #Ecología