Un equipo de investigadores franceses ha podido obtener espermatozoides in vitro por primera vez en el mundo lo cual significa un gran avance en el tratamiento de la infertilidad. Los gametos "nacen" de tejido tomado de los testículos de un hombre estéril.

Esta es la primera vez que se logra algo parecido. Espermatozoides completos humanos hechos in vitro. Así lo reveló el Kallistem, una startup del Centro Nacional de investigación francés. La técnica podría utilizarse para preservar la fertilidad de las madres de los niños que tienen que someterse a terapias peligrosas, tales como la quimioterapia, y también para tratar casos de infertilidad que no se pueden resolver de otra manera.

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Isabel Cuoc, presidenta de la compañía dijo: "Dentro de cinco años esperamos abrir los primeros centros capaces de proporcionar la técnica." Esta técnica podría servir para ayudar al menos 120 mil personas en todo el mundo que sufren a día de hoy de problemas de infertilidad y que actualmente no tienen cura.

Un resultado sin duda inédito que han podido elaborar los franceses y que de ser confirmado será "un éxito extraordinario." Así, dijo Charles Bosque, profesor de Endocrinología y Andrología de la Universidad de Padua. "Es la primera vez que sucede en ensayos in vitro. Hasta hoy sólo se había logrado espermátida pero nunca espermatozoides"

Sin embargo aún hay cuestiones en el aire porque los espermatozoos durante el proceso producen transformaciones genéticas de su ADN en las distintas etapas y falta ver si también ocurre con los espermatozoides in vitro.

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Aún así es un gran descubrimiento para la ciencia que en breve podría ayudar a resolver muchos problemas de infertilidad que hoy en día no tienen solución. Se espera que ne menos de 10 años ya se pueda aplicar la técnica de forma totalmente segura y a nivel mundial.                                                                                                                                                                                                                                                                     #Investigación científica #Niños #Calidad de vida