La decisión está tomada. François Hollande ya tiene preparado los vuelos para empezar a bombardear a los yihadistas que forman parte del #Estado Islámico

Ayer anunció:“Pedí que se realicen, ya desde mañana martes, vuelos de reconocimiento sobre Siria. Estos permitirán planear bombardeos (contra el Estado Islámico), preservando nuestra autonomía de acción y de decisión”.

No se trata de bombardear toda Siria sino de ir detectando los lugares en los que se encuentran los yihadistas e ir a por ellos. Quieren actuar por libre sin tener que esperar la decisión de otros países. La situación actual que hace que miles de personas deban huir de Siria para poder refugiarse en otros países ha encendido la chispa del presidente francés y quiere hacer frente  a ello y detenerlo de una vez por todas.

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En Francia acogerán a 24.000 refugiados sirios y la situación es crítica y e insostenible para todos. Es momento de actuar y aunque hasta ahora se había negado a hacerlo en tierras sirias porque no quería que eso pudiera interferir en el régimen de Bashar al Asad ahora ha cambiado de opinión con todo lo sucedido y está dispuesto a bombardear a los yihadistas en una decisión firme y rápida.

También añadió, “Lo que queremos en Siria es conocer, saber lo que se prepara contra nosotros y lo que se hace contra la población siria”.

Por el momento la decisión es atacar sólo desde el aire porque considera que sería irracional hacer una ataque por tierra en el caso de Siria. “Irrealista porque seríamos los únicos, inconsecuente porque sería transformar una operación en fuerza de ocupación”,dijo Hollande, “En Irak corresponde a los iraquíes llevar a cabo esas operaciones, en Siria a los sirios que están en la rebelión, pero también corresponde a los países vecinos, a las fuerzas regionales asumir sus responsabilidades “, añadió.

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Quedarse de brazos cruzados ante tal crueldad humana no sería justo para todos los pobres refugiados que tienen que huir de sus países en busca de una vida digna y segura. Y tampoco los países de acogida pueden hacer frente a la llegada masiva de tanta gente con los problemas internos que ya tienen de por si. Hay que moverse, hay que actuar.