Morrissey también se opone a la decisión de eliminar dos millones de gatos en Australia, una cifra a la que quieren llegar para el año 2020 para reducir el daño de los gatos a las especies nativas del continente. La medida anunciada hace unas semanas por el gobierno australiano desató la polémica en el plano internacional, entre los pros y los contras de la iniciativa.

El crecimiento exponencial de la población de gatos callejeros y salvajes en Australia está creando serios problemas en varias especies nativas porque los gatos son depredadores natos y matan a los otros #Animales. Según ha confirmado el gobierno australiano hay muchas especies en peligro de extinción como pequeños mamíferos y aves, y deben actuar rápido al respecto para evitar que vaya en aumento. Por esta razón, el gobierno australiano ha aprobado una campaña de represión que se celebrará en 2020, para matar a cerca de 2 millones de gatos.

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Después de Brigitte Bardot, también el cantante Morrissey ha querido oponerse a la propuesta. El músico, ex líder de The Smiths, habló con palabras duras en un comunicado dado a conocer por sus canales de prensa. Según el artista, la Tierra está "gobernada por idiotas" y el asesinato de los felinos consistirá en un verdadero horror: "Todos sabemos que los idiotas gobiernan la tierra, pero ahora la idiotez está yendo demasiado lejos. Gatos (que mantienen a la población de roedores bajo control) serán asesinados de forma feroz, con una muerte lenta por envenenamiento.

La gente en Australia tampoco está de acuerdo con esto, aunque tampoco se lo han consultado a nadie. El gobierno australiano dirigido por Tony Abbott es esencialmente un comité de pastores que no tienen ninguna preocupación por el bienestar y el respeto a los animales.

Morrissey ha sido muy activo en la protección de los derechos de los animales y ya ha sido partícipe en varias causas en defensa de los animales siempre de forma muy contundente.

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En general, los que se oponen a la iniciativa de Australia sugieren una campaña para que se realicen otras acciones como esterilizaciones para que el número de gatos pueda disminuir sin matar a un solo felino. Pero la respuesta a esto es que supondría un enorme gasto que el gobierno australiano no se puede permitir a parte de lo que cuesta poder controlar y capturar a los animales salvajes para poder hacerles esta práctica.