Desde Pisa nos llega la última revolución en moda, la ropa capaz de detectar depresiones. Desde los laboratorios científicos se ha creado la primera camiseta de alta tecnología que nos ayuda a vencer la depresión. Un proyecto financiado por la UE con 5 millones de euros que monitorea los parámetros fisiológicos asociados a la patología somática.

Las nuevas tecnologías ahora también en nuestra ropa para ayudarnos a sentirnos mejor. Se llama Nevermind y la han elaborado conjuntamente un grupo de científicos del Hospital Universitario de Pisa AOUP y el centro de investigación de Enrico Piaggio. El dispositivo que incorpora la camiseta Nevermind es capaz de controlar las señales fisiológicas del cuerpo asociados con la aparición de la depresión y usarlos para tratar a los pacientes con la patología psicosomática.

La camiseta de este estudio anti-depresivo usa una técnica basada en la meditación oriental establecida en el tratamiento de la depresión, las terapias cognitivo-conductuales de última generación.

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El cuerpo habla - "La depresión - explica Pietro Pietrini, de la Unidad Operativa de Psicología Clínica - está acompañada por una multitud de cambios en los parámetros fisiológicos que, aunque a veces ni siquiera pueden ser percibidos por el paciente, son mesurables y son una herramienta eficaz para seguir el curso de la enfermedad y los efectos de la terapia a través del lenguaje corporal ".

Y en eso es lo que se centra la camiseta Nevermind, en este cambio de parámetros fisiológicos para detectarlos y poder incidir sobre ellos para evitar que se de la enfermedad. Se trata de una camiseta que actúe en respuesta a los cambios que se dan en el cuerpo. E incluso quieren ir más allá y poder aplicarlo en otras enfermedades tales como cardiopatías o enfermedades nefropáticas y tentativas de suicidio en las que del mismo modo el cuerpo genera señales casi imperceptibles por cambios fisiológicos que la camiseta sí podría detectar y así poder actuar.

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                                                                                                                                                                                          #Investigación científica #Emprendedores #Calidad de vida