Un hombre se arrojó por un puente con sus dos hijos después de haberlos matado. La identidad del hombre que la semana pasada saltó de un puente de los trenes de ferrocarriles con los cuerpos de sus hijos después de haberlos apuñalado hasta la muerte ha salido ya a la vista de todos este miércoles.

Se trataba de un electricista de 37 años de edad que se llamaba Holger S. Según informa el diario Bild de Alemania Holger había apuñalado a sus dos hijos, Lisa de 10 años y Tom de 9 años antes de tirarse con ellos por el puente que se encuentra en el este de Hesse, en Alemania. Es decir, que los cuerpos de los pequeños ya estaban sin vida cuando cayeron del puente. 

Los peatones que se encontraban por esa zona fueron los que encontraron los tres cuerpos en el suelo después de haber caído de una altura de 95 metros.

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Todo el mundo estaba en estado de shock al contemplar esa imagen de los pequeños en el suelo. La familia vino de Mecklemburgo-Pomerania Occidental en cuanto se enteraron de la trágica noticia, según informa Tagesspiegel.

Según parece, el padre había sido separado de los #Niños durante varios años por petición de la madre. En el momento de la tragedia la madre había dado su consentimiento para que Holger se hiciera cargo de los pequeños unos días.  

Sus amigos lo describen como un padre amoroso, que hace apenas unas semanas había decorado la casa para el cumpleaños de su hijo Tim y que estaba ilusionado y emocionado por poder tener de nuevo a sus hijos a su lado.

"Ellos eran una familia completamente normal", dijo un vecino a Bild.de. Pero se habían separado y habían tenido problemas con la custodia de los niños.

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 Según han comunicado los servicios de la fiscalía de Giessen, Holger había estado muy preocupado porque iba a perder a sus hijos en una dura batalla por la custodia de los pequeños con su madre.

Según la policía, el hombre apuñaló a sus dos hijos en el torso mientras estaban en el puente y antes de saltar para morir con ellos.

"La tragedia se ha puesto en la piel de todo el mundo, incluso en la piel de los oficiales profesionales", dijo un portavoz de la policía. Todo el mundo está triste por lo sucedido y nadie acaba de creerlo.