A estas alturas todo el mundo es consciente de las controversias y contradicciones que supone mantener la industria que gira en torno a la teoría #Calentamiento global, pero el debate se ha reabierto violentamente tras las declaraciones del profesor de Cambridge Peter Wadhams, quien sospecha que la muerte de tres científicos que investigaban el deshielo del Ártico, no fue una simple casualidad "extraordinaria".

Pero el Profesor Wadhams fue mucho más allá con sus declaraciones, asegurando que los tres científicos en cuestión, fueron asesinados "en el espacio de unos pocos meses" seguramente "por los resultados obtenidos en sus investigaciones".

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Según el profesor de Cambridge, no se pronunció antes al respecto para no ser etiquetado como un "lunático" por sus sospechas, pero insistió en que los científicos podrían haber sido asesinados, y dio a entender que quienes probablemente estuvieran detrás de tales asesinatos serían la industria del petroleo o por la contra "fuerzas gubernamentales secretas".

Los tres científicos a los que se refiere el Profesor Wadhams, serían Saymour Laxon y Katherine Giles, quienes trabajaban como científicos especializados en el cambio climático en la University College of London, así como a Tim Boyd perteneciente a la Asociación Escocesa de Ciencias marinas. Los tres murieron en un lapso de unos pocos meses a principios de 2013.

Según las fuentes oficiales, la muerte de Laxon se produjo tras caer por unas escaleras en la fiesta de fin de año, mientras que la Doctora Giles murió atropellada por un camión cuando se dirigía a trabajar en bicicleta.

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Por su parte, la muerte del Dr. Boyd es la mas misteriosa, de quien se cree que fue alcanzado por un rayo mientras caminaba por la calle.

El Profesor Wadhams concedió una entrevista al diario británico The Daily Telegraph, en el que aseguró creer que "fueron asesinados probablemente por sicarios, pero no me atreví a afirmarlo porque estaba convencido de que iba a ser visto como un lunático".

También admitió que "habría sido estúpido ir a denunciar estos hechos ante la policía, ya que ellos podrían haberme visto como un sospechoso" poniendo el caso de la muerte del experto en armas del gobierno Dr. David Kelly como ejemplo.

Lo cierto es que la comunidad científica se encuentra angustiada ante ciertos casos de supuestas muertes accidentales, oportunas y "casuales" de científicos, que llevan sucediendo en las últimas décadas en distintos campos que generan demasiados beneficios a ciertas industrias, como es el caso de la industria del calentamiento global. Y este tipo de circunstancias dejan entrever, cada vez más claramente, que los límites de la ciencia vienen determinados más por los intereses que por las propias limitaciones técnicas que pueda tener la humanidad en estos momentos.

#Investigación científica #Universidad