Luciano Cicerchia nació en Lugano, provincia de Buenos Aires, Argentina, vivió ahí hasta que un día de 2009 decidió a conocer Europa con un amigo.   

El viaje le cambió la vida, a partir de ese momento supo que quería otra cosa, volvió, terminó los estudios universitarios, siempre con la idea que seguía germinando dentro, despacio, lento pero creciendo continuamente, la idea de viajar y conocer el mundo.  

Este joven aventurero, tiene 26 años, es ingeniero, creó junto a un socio, una empresa que manejan online. Se comunica a diario con sus amigos a través de las redes sociales y cuenta con un entusiasmo envidiable por vivir, si, pasión por conocer, por ver, por saber, por viajar. 

Hoy está en Laos, el fin de semana en Vietnam donde va a hacer voluntariado en una escuela, después Camboya, y ya van 25 países con más de 50 mil km recorridos. 

Sus viajes son producto del mismo instinto, poco planeado, mucho de lectura de blogs, siempre buscando las ciudades menos turísticas, para poder acercarse a las personas comunes y así conocer la cultura y las costumbres del lugar.

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"Esa -dice-, es la mejor manera de viajar, la local". "Trato, -me cuenta- de estar al tanto de toda la documentación que necesito al pasar por una frontera, porque tuve una mala experiencia en un aeropuerto de Inglaterra, me tuvieron encerrado ocho horas en una sala haciendo preguntas y revisando valija, computadora, teléfono. Tenia todo en regla así que me dejaron pasar, pero mi familia estaba preocupada, fue muy estresante"

"En cada ciudad -continúa- intento quedarme por lo menos dos noches, porque puede pasar que el lugar no me guste tanto o que quiera conocer otro pueblo y por más que tenga un plan hecho siempre me dejo un par de días para quedarme un poco más sin apuros o agarrar el bolso e irme"

Es un joven alegre, de buenos modales, me cuenta que sus padres no estaban muy seguros sobre su idea de viajar así, sin parar pero, después de un tiempo lo han asimilado y respetan su elección.  

"Me gusta conocer la gente y charlar, -dice sonriendo- que me digan donde se come mejor, en donde hacen el café más rico, esas cosas que solo saben ellos y también responder las preguntas, porque la mayoría de las personas son curiosas y preguntan, y a mi la verdad, no me molesta responder" -aclara-

Habla como un experto en viajes y resulta que lo es, nadie le enseñó, aprendió solo, solo con su gusto y placer por viajar.

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#Calidad de vida