Los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo a diario en busca de un futuro mejor son violados, maltratados y torturados antes y durante sus viajes a Europa. Son las palabras de la doctora de Médicos Sin Fronteras Anna Crepet, que trabaja en el puerto siciliano de Pozzallo. Crepet, que da asistencia sanitaria a los inmigrantes que desembarcan de los barcos que cruzan el Mediterráneo, dijo a "The Independent" que, a su llegada a Italia, los miles de hombres, mujeres y niños parecen haber trabajado en una zona de guerra. Con el agravante de que,a demás, la mayoría no son tratados médicamente y no reciben atención psicológica para superar el drama por el que han pasado y que continuará.

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Y es que con su llegada a Italia no se terminan los problemas, porque muchos de ellos tendrán que volver a sus países. Algunos obtendrán el permiso para quedarse en Italia y el reconocimiento de refugiado. Otros conseguirán contactar con las mafias para lograr alcanzar otros países europeos y muchos tendrán que regresar a sus países, con el trauma psicológico que supone regresar a una zona de conflicto.

En estos viajes, en los que los inmigrantes se ven obligados a permanecer hacinados en las barcas, son las mujeres las que sufren las peores condiciones. Aunque es difícil que hablen a su llegada, porque seguramente están amenazadas por las mafias que les traen hasta Europa, muchas de ellas presentan signos de haber sido violadas y agredidas sexualmente.

"Algunas lesiones son difíciles de localizar", explicó la doctora, aunque apuntó que "casi todas las mujeres que hacen estos viajes desde sus lugares de origen en África u Oriente medio, son violadas a lo largo del trayecto (que puede durar meses, desde su país de origen hasta las costas de Libia para embarcar) y muchas llegan embarazadas".

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Un problema en el que es difícil profundizar porque "suelen decir muy pocas cosas sobre lo que han vivido", pero que se adivinan por las cicatrices y signos de violación que ve el personal sanitario que las atiende. También sufren abusos sexuales hombres e incluso niños. "Hombres y mujeres, no importa", dijo la doctora, que afirmó haber visto casos de "menores de 13 años que también han sido violados".

Muchos de los que llegan también relatan haber sido secuestrados, retenidos como rehenes y golpeados en Libia por mafias de traficantes de personas que exigen dinero.  

"A veces parece que han trabajado en una zona de guerra, pero creo que aquí es incluso peor, porque vemos heridas que no han sido tratadas durante semanas", dijo la doctora de Médicos Sin Fronteras. Entre ellas, se refirió a fracturas, disparos de pistola, moratones y todo tipo de heridas. La médica se refirió, en concreto, al caso de un hombre que llegó a Sicilia, en el sur de Italia, con una bala incrustada en su muslo y una grave infección.

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La médica italiana, que ha estudiado en Londres Medicina Tropical, estima que ha debido de trabajar para miles de inmigrantes. Junto a sus otros compañeros de Sicilia, ha examinado médicamente a los migrantes que llegan a los puertos y ha contribuido a enseñarles a evitar infecciones.

Un trabajo que describió como "intenso" y como "extremadamente exigente", tanto profesional como emocionalmente. Pero que, al mismo tiempo, tiene una gran recompensa porque ofrece la oportunidad de "tratar con pacientes maravillosos" que son "los mejores que se podría tener".http://es.blastingnews.com/internacionales/2015/08/en-casi-todas-las-pateras-hay-ninos-y-mujeres-embarazadas-00513557.htmlhttp://es.blastingnews.com/internacionales/2015/08/se-agrava-la-crisis-migratoria-en-el-mediterraneo-00513525.html

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