Ya casi ha transcurrido un año desde que el oficial de policía Darren Wilson mató  a un adolescente negro desarmado que respondia al nombre de Michael Brown, Dionne Henderson.

La madre de Michael mencionó que una parte de ella cree que Wilson, que es de color blanco, disparó en defensa propia para protegerse a sí mismo, pero también llora la pérdida de su hijo de 18 años y se siente inquieta cuando recuerda su cuerpo tendido en el suelo durante horas a las afueras de su apartamento Canfield Verde. Según manifiesta, ella está segura de una cosa: Quiere salir de los apartamentos de Canfield Green, por sus vecinos, ya que muchos de ellos van al aniversario de la muerte de su hijo, incluso desde antes del 09 de agosto.

Anuncios
Anuncios

"Quiero salir porque pronto será nueve y sé que la gente va a estar de vuelta aquí. No me malinterpreten", dijo Henderson, un conductor de autobús retirado que ha vivido en los apartamentos Canfield durante dos años. "En cierto modo, me siento muy orgulloso de que todo tipo de personas puedan unirse y protestar. Pero, las personas también fueron por ahí a los llamados de protestar, robando tiendas y cosas así. Esa es la parte triste de todo."

Cientos de manifestantes acudieron a la ciudad en los días posterior a la muerte de Brown. Luego una segunda ola de protestas se tornó violenta el 24 de noviembre, tras una decisión del gran jurado de no acusar a Wilson. En marzo, el Departamento de Justicia anunció que no presentaría cargos penales contra el funcionario, diciendo en un memorando de 86 páginas que Wilson actuó en defensa propia.

Anuncios

Mientras Henderson, de 42 años, contempla su futuro, ella y muchos otros residentes esperan que este pequeño suburbio de St. Louis algún día pueda deshacerse de su reputación, a saber: como la zona cero de los problemas raciales de #Estados Unidos. Los residentes y el liderazgo de la ciudad dicen que la vida aquí está mejorando.

El nuevo jefe de policía, administrador municipal interino de la ciudad y el juez municipal dicen que están comprometidos a ayudar a cambiar los problemas sistémicos que plagaron al departamento de policía y los sistemas judiciales. Las empresas nacionales, como Starbucks, planean abrir nuevas tiendas acá. Un nuevo Club de Niños y Niñas ya se abrió recientemente como muestra de ello.

Una de las principales arterias de la ciudad y algunos edificios incendiados por los manifestantes han sido demolidos y limpiados. Artistas pintan imágenes coloridas en edificios, creando filas de murales alegres. También por las tardes, las personas pasean por la ciudad y se sumergen en restaurantes y tiendas locales.

Mientras tanto, las empresas locales siguen luchando y algunos residentes dicen que no se ha progresado completamente y siguen haciendo/viendo protestas que consumen su ciudad. #Manifestación #Racismo