Alemania parece estar teniendo severos problemas intentando mantener los secretos de Estado ocultos. El último acusado por las filas de #Angela Merkel es un espía, a quién se acusa de haber trabajado a dos bandas, pasando información del país alemán a #Estados Unidos y Rusia, violando el decreto de confidencialidad y habiendo aceptado sobornos a cambio de sus servicios por los dos países.

El espía, un hombre de 32 años del que sólo se conoce su apodo, Markus R, a pesar de las estrictas normas de privacidad de su trabajo al servicio de inteligencia alemán, habría estado proporcionando información confidencial al gobierno estadounidense desde el año 2008, aproximadamente.

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Los documentos entregados por Markus R habrían revelado a la CIA detalles de las investigaciones de la BND, la organización para la que trabajaba Markus durante ese período, y sus compañeros, según reportan oficiales alemanes.

“Revelando esta información el acusado ha puesto a la seguridad exterior de Alemania en grave peligro”, explica la fiscalía en un comunicado. “A cambio de ésto, el acusado ha recibido por parte de las organizaciones beneficiadas un importe de al menos 95.000 euros”.

Poco antes del arresto del conocido como Markus R en julio de 2014, el espía alemán habría entregado información similar al servicio de inteligencia ruso. Entre los datos aportados por Markus se encuentran tres documentos cuya información, asegura también la fiscalía, pone de igual forma en peligro la seguridad de la nación alemana.

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Las reacciones al descubrir el contrabando de información financiado por el gobierno estadounidense no sólo se han centrado en el espía acusado. En Berlín ha crecido el descontento y han aumentado las tensiones diplomáticas con el país gobernado por Barack Obama, que ya sufrieron un revés tras los reportes que señalaban que Estados Unidos podría estar realizando escuchas ilegales y furtivas al teléfono de la propia Angela Merkel, canciller alemana.

Markus R podría enfrentarse a 15 años de prisión por el delito de traición de ser finalmente proclamado culpable.