ACNUR ya lo avisó a comienzos del mes de agosto. La situación en el Mediterráneo iba camino de desbordarse tras las llegadas de miles de personas a las costas italianas y sobretodo a las costas de Grecia, donde llegan de forma masiva escapando de las guerras de sus países de origen, especialmente de Siria, pero también de Afganistán y Eritrea.

Sin embargo, gran parte de estos miles de refugiados no tiene como objetivo el país heleno, éste es tan sólo la vía de entrada hacia su objetivo final. En los últimos días miles de personas se desplazan de un país a otro por la Europa del Este con la esperanza de llegar a países como Austria y Alemania, en los que ya hay centros desbordados por la llegada de refugiados.

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Miles de personas pasaron de Grecia a Macedonia, en cuya frontera fueron recibidos el pasado 21 de agosto con gases lacrimógenos, teniendo que ser atendidas varias personas por el equipo de Médicos Sin Fronteras debido a granadas aturdidoras lanzadas por el ejército de este país. El Gobierno de Macedonia tuvo que declarar el estado de emergencia en la frontera ante la gran cantidad de refugiados que se agolpaban para entrar en el país. Sería la primera frontera desbordada, sin contar la llegada de miles de personas por mar a las islas griegas.

Los refugiados, no obstante, no tienen como prioridad quedarse en el país limítrofe con Grecia sino que continúan su viaje hacia el norte. Se agolpan en las estaciones de autobuses para llegar hasta Serbia, país desde el que intentan cruzar a Hungría.

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Y es aquí donde los obstáculos que pone el Gobierno húngaro generan más situaciones de riesgo. Los refugiados vuelven a situarse a los pies de otra frontera, agolpándose y esperando la oportunidad para cruzarla. Pero aquí, en Hungría, los obstáculos se multiplican. Tienen que saltar alambradas de espino mientras las autoridades húngaras quieren acabar contrarreloj un muro de unos cuatro metros de altura. Un muro que la propia Unión Europea ha pedido que no se realice, pero contra el que no ha tomado ningún tipo de medida. El muro de la vergüenza que vuelve a Europa. Pero los miles de refugiados que ya han cruzado a este país y los que lo intentarán en próximos días no tienen intención de detenerse allí en su gran mayoría. Continuarán su viaje hacia Austria, Alemania y otros países europeos, dónde intentarán encontrar un mundo mejor.

Crédito de la imagen: CC-by-sa Délmagyarország/Schmidt Andrea #Crisis #Inmigración