Que Estados Unidos y Rusia no mantienen una relación  muy buena es algo que ya todo el mundo sabe y es que parece ser que ambos países están destinados a no entenderse. Mucho se está hablando en los últimos meses sobre la posibilidad de una segunda guerra fría y en la posibilidad de que ambos países terminen por enfrentarse dando lugar así a lo que se denominaría la Tercera Guerra Mundial, porque la tensión existente últimamente entre ambas naciones ha llegado a un extremo preocupante.

Un hecho que resulta también curioso es que siempre nos quieren hacer ver que los rusos son el enemigo y que #Estados Unidos es la nación salvadora de la humanidad, nos quieren hacer ver que Rusia quiere "revancha" por lo sucedido en la Guerra fría.

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El analista Bryan Macdonald desmiente todos esas teorías, pues afirma que #Rusia no siente ningún deseo de convertirse en la enemiga de Estados Unidos ni mucho menos aún iniciar un conflicto de tamaños gigantescos, también manifestó que tampoco es una amenaza para los intereses de Estados Unidos.

" En realidad Rusia no representa tanto peligro como lo presentan algunas naciones..."

" La propaganda antirrusa se ha vuelto mas implacable en los medios de EEUU. Las élites estadounidenses están mas unidas en su desdén hacia Rusia que en la mismísima Guerra Fría"

Bryan Macdonald también ha afirmado que todas aquellas entidades políticas que buscan el odio hacia Rusia para crear una guerra son las mismas personas y entidades que generaron la guerra de Irak, Libia y Siria, pues haciendo parecer a Rusia un peligro para la humanidad ya tienen excusa para comenzar una guerra e intentar saquear dicho país.

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Así pues, según el analista, el problema que existe no se llama Rusia, sino el intervencionismo estadounidense. Según Macdonadl el gobierno de EEUU odia a Putin por haberse atrevbido a desafiar a Washington.

"Con la muerte de Bin Laden y Saddam Husseim todos pensaban que Kim Jong- Un heredaría el pael de malo, pero Corea del Norte es demasiado débil, en comparación con Al Qaeda. EEUU necesitaba un enemigo existencial y Rusia era perfecta"