En Noruega, un hombre que está muy mal en la cama de un hospital haciendo de ancianos y debía hacer reposo durante mucho tiempo ha recibido una visita muy especial y agradable para él.

Karl Holmen, un noruego de 89 años de edad se sentía muy triste por tener que estar tanto tiempo allí en el hospital porque se encontraba demasiado enfermo para poder ir a visitar a un nuevo potro que había nacido. Pero su nieta Susan no pudo continuar viendo esa tristeza de su abuelo mientras hacia reposo y decidió planear algo para devolverle la sonrisa y la felicidad a Karl. #Animales

Lo que le hubiera encantado es que fueran tanto la yegua como el potrillo pero eso fue imposible para la nieta de Karl. Aún así, logró convencer al hospital de Stavern, que se encuentra en el sur de Noruega, para que le dejaran pasar al potrillo a la habitación de Karl .


También fue una sorpresa para la nieta Susan que se enteró de que su abuelo había recibido la visita del pequeño mientras estaba tranquilamente en su casa, después de leerlo en un diario noruego, el diario local Østlands-Posten.


Susan se alegra de haberlo intentado porque el resultado fue positivo he hizo que su abuelo se sintiera feliz y animado de nuevo. Susan dijo: "En realidad, fue un proceso muy simple. Le pregunté a una chica que trabajaba en el hospital si me podía ayudar a organizarlo todo, y después de unos pocos días lo hicimos ".


Ella dice que su abuelo se puso muy feliz cuando Bolla, que así se llama el potro vino a visitar. En el hospital les pareció una idea genial y los demás ancianos se apuntaron también para ayudar a Karl a hacer realidad uno de sus sueños en esos momentos tristes. Así que Susan, tras esta gran acogida por parte de todos decidió que después de que Bolla visitara e hiciera feliz a su abuelo puediera ir a dar una vuelta por el centro de ancianos para que los otros ancianos también tuvieran la ocasión de verlo y hacerles felices.


El potrillo estaba totalmente tranquilo y por lo general todo fue muy bien.


Uno de los directivos del centro de ancianos, Inger Johanne Stensland, dijo que la visita fue un gran éxito. "Este fue un evento muy grande, tanto para nosotros los empleados como para nuestros pacientes. Fue muy divertido y emotivo a la vez. Le daremos la bienvenida a Bolla siempre que quiera pasarse por el centro ".