Desde que aceptó en 2013 la ciudadanía rusa que le ofreció Vladimir Putin, debido a su famosa rabieta, más que decisión, de renunciar a la suya propia, la francesa, por los altos impuestos que había de pagar en Francia debido a la nueva política de François Hollande, el actor Gérard Depardieu cae una y otra vez en declaraciones que sorprenden a propios y extraños, y no para bien.

La Prensa internacional informa que Ucrania, por su Ministro de Cultura, ha decidido prohibir la entrada en su país al actor durante cinco años al defender ardorosamente, como hace cada vez que habla de algo referente a su amigo Putin, la anexión a Rusia de la Península de Crimea.

Anuncios
Anuncios

Y lo peor para el país ucraniano es que él ha dicho a todo el mundo que #Ucrania forma parte de Rusia”, es decir, que no reconoce la independencia que el país consiguió después de la desintegración de la URSS en 1991.

Por ello, se le considera “un peligro para la seguridad nacional” ucraniana. Tampoco podrá aparecer ni ser entrevistado en los medios locales. Y por supuesto, las películas con él mismo en el reparto quedan prohibidas. Ni siquiera se podrá mencionar su nombre.

Hace pocos días se veía a Depardieu hablando amigablemente con el Presidente de Bielorrusia, tan autoritario como su homólogo ruso, pero con el cual el actor parecía sentirse como en el paraíso, diciendo que le gustaría instalarse allí para vivir y poniéndose a segar hierba con una azada delante de las cámaras de televisión, ayudando a los campesinos bielorrusos y ante la mirada maravillada del Presidente del país.

Anuncios

Depardieu también atacó en su día las sanciones internacionales contra Rusia y defendió a países como Serbia, que fue de los que se negaron a secundarlas. En cada entrevista se ha manifestado como un defensor de Putin, al que califica de Presidente de “una gran democracia”, por lo que una vez se levantó ofendido durante una entrevista que le hacía una periodista para un canal de televisión, dio por finalizada bruscamente la misma y se dirigió a la mujer con palabras entre amenazantes o de aires de superioridad, como si ella le diera pena. ¿El motivo? Ella había osado criticar a Putin, por lo que el actor, con un arranque de temperamento teatral, decidió acabar con lo que él consideraba calumnias.