Desde hace un par de días corre el rumor y varias fotografías sobre las nuevas y rudimentarias armas del grupo terrorista más activo de la actualidad. El reporte llega desde el área de Falluja, en Iraq, pero se desconoce si las fotos realmente fueron tomadas por Isis, ya que no se sabe la procedencia de las mismas. El grupo terrorista aparentemente ha comenzado a crear gallinas suicidas, colocándoles un vestido explosivo. En un vídeo propagandístico, el #Estado Islámico, proclama tener explosivos adheridos con cinta aislante a al ganado avícola. La función de estos animalitos seria correr tras las líneas enemigas y usar control remoto para detonar las cargas que llevan.

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El experto en #Terrorismo Nasser Kataw afirma que de ser reales este tipo de tácticas, podría significar que el grupo armado este pasando por una temporada de dificultades en el abastecimiento. Esto podría ser debido a los múltiples bombardeos de Estados Unidos y sus aliados. Isis tiene un gran arsenal, la mayoría son armas semi-automáticas, pistolas y armas de campo como morteros, pero la munición se está agotando y no es fácil reemplazarla. Están tratando desesperadamente de mejorar sus propio arsenal, pero carecen de los talleres y maquinaria de precisión necesarios para la elaboración de este tipo de artículos.

No es la primera vez que se usan #Animales en el campo de batalla, en las más antiguas guerras ya se usaban caballos o elefantes, pero esto ya lo conocemos todos.

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En 1924 en la Unión Soviética se aprobó el uso de perros para propósitos militares, adiestrándolos en diferentes tareas, hasta que en 1935 inventaron un traje especial para acoplar minas anti-tanque a los canes. También en la década de los 40, se hicieron pruebas en Utah de murciélagos con pequeñas cargas incendiarias de napalm que fueron soltados en una reproducción de una ciudad japonesa de la época incendiándola con éxito. Otro caso más: en 1990 un oficial del ejército ruso comenzó a entrenar delfines para atacar otros barcos equipándolos con carga explosiva, pero el proyecto fracasó y los delfines acabaron siendo vendidos a Irán donde se les perdió la pista.