Donald Trump tiene a todo el mundo en contra, los demócratas, a los de su propio partido (el Partido Republicano, la actual oposición al gobierno estadounidense), a los asiáticos, a los Veteranos de Guerra que se han sentido insultados por el menosprecio a Jhon McCain, a Pitbull, a todos los mexicanos y a un sinfín de sectores sociales y personalidades, pero aún así se ha logrado imponer como el número 1 en las encuestas de las primarias del Partido Republicano. ¿Cómo hemos llegado a este punto, cual es su nicho de votos, su público?, ¿Está haciendo las cosas bien o solo está teniendo suerte auspiciada por su conocida fama?

Los datos que confirman que Trump es un fiel contendiente a ser candidato a las elecciones presidenciales para las que queda mas de un año no tienen una utilidad exacta, pero en casos como este nos revelan la mentalidad que poseen los votantes republicanos, donde un gran sector de estos se sienten identificados con la irreverencia y la claridad con la que habla el empresario.

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Estas características pueden resultar realmente seductoras para cierto perfil de votante, quizás para el más masivo, pero los miembros y segmentos más objetivos del partido saben muy bien que los métodos populistas que está empleando Donald no son demasiado útiles a largo plazo.

Es prácticamente obvio para cualquier analista político que insultar y amenazar públicamente a ciertas etnias que conforman gran porcentaje de la población no es lo mas positivo para las encuestas a medio y largo plazo. De hecho la misma encuesta antes descrita también revela que casi un 60% de los encuestados con derecho a voto tienen una imagen muy negativa del magnate.

Afortunadamente para Donald Trump, el próximo 6 de agosto la cadena de televisión FOX realizará su primer debate televisado de las primarias republicanas y al conseguir el primer puesto en la encuesta se ha ganado una de las 10 sillas disponibles para los candidatos, sin esta plaza su candidatura hubiera estado absolutamente muerta, pero con esto y el respaldo económico que le proporciona su propia fortuna para realizar la campaña, el magnate se ha convertido prácticamente en el candidato más fuerte de su partido, lo que puede significar un improbable éxito rotundo en las presidenciales del año que viene o arrasar en las primarias de su partido para después derrumbarse debido a todos los enemigos que se ha ganado, que es a lo que todo apunta.

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#Crisis #Estados Unidos