El tribunal francés dice 'no' a los nuevos espacios de peleas de gallos, así lo confirmó el pasado viernes la corte de Francia. A partir de ahora se prohibe la creación de nuevos estas  cabinas espacios ya que el país trata de acabar con el antiguo bloodsport que continúa en algunas regiones francesas a pesar de estar prohibido en la mayoría de las partes del mundo.

Aunque la crueldad con los #Animales es un crimen en Francia, las leyes hacen una excepción para los deportes muy arraigados a la tradición como las corridas de toros y peleas de gallos. Pero esto ya ha llegado parcialmente a su fin. Digo parcialmente porque sí se ha prohibido abrir nuevas cabinas pero se seguirán haciendo corridas de toros así que la batalla no está ganada del todo. 

Dos hombres ya han sido procesados por haber abierto unos locales para ·este "deporte" cruel y éstos argumentaron que era injusto lo que les estaban haciendo cuando se había hecho siempre y había otros casos como las corridas de toros que seguían permitiéndose.

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Su abogado Fabienne Lefevre dijo que la diferencia de trato entre las dos tradiciones era un "ataque contra el principio de igualdad ante la ley" y ha instado al Consejo Constitucional para revocar la ley que prohíbe la construcción de nuevas cabinas de peleas de gallos.

Sin embargo, el Consejo Constitucional justifica la diferencia de trato diciendo que son dos "prácticas distintas".

Este tipo de peleas datan de antes de la época romana, fue muy popular durante la Edad Media. En Gran Bretaña ya se prohibieron hace unos 150 años. Y el último estado de Estados Unidos que las ha prohibido ha sido Louisiana en 2007, mientras que la práctica sigue siendo común y legal en algunas partes de América Latina y el sudeste asiático.

En Francia se siguen permitido las peleas de gallos para continuar con "la tradición". Aparte de la región norte de Nord-Pas de Calais, las peleas de gallos continúa en los territorios de ultramar de La Reunión, Guayana Francesa, Antillas francesas y la Polinesia Francesa.

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Participan dos gallos - criados por su agresividad y entrenados y bombeados con esteroides - uno contra el otro en un círculo, y a menudo luchan hasta la muerte. Incluso se emplean cuchillos afilados a menudo a las espuelas naturales de las aves para aumentar su letalidad, mientras los espectadores apuestan sobre el resultado.