Austria está prohibiendo códigos neonazis de matrículas de coches personalizadas, en un esfuerzo por combatir la influencia de grupos de extrema derecha.

Cada vez es más habitual ver matrículas personalizadas con símbolos que hacen referencia a la extrema derecha como por ejemplo las abreviaturas como SS (Schutzstaffel), NSDAP (Partido Nazi), y HJ (Hitler Jugend). Austria quiere poner fin a esta "moda" que incita y propaga las ideas extremistas y ya no estará permitido #Poder usar estas abreviaturas ni ningún otro símbolo identificativo de la extrema derecha en las matrículas de los coches, así como tampoco lo serán las combinaciones de números que utilizan códigos de sustitución simple, donde las letras son representadas por números que muchas veces se utilizan para escabullirse de las leyes pero seguir usando los símbolos.



Dentro de esta numeración se incluye el 88, lo que significa Heil Hitler; 1919, que es el código de la SS; así como 74, el código de un Estado-nación única pan-germánico. Todos son populares entre la extrema derecha y son bien conocidos por todos así que se trata de simples y sencillos números sino que representan un grupo extremista y no quieren que ello represente un problema para la sociedad. El ministro de Transporte Alois Stöger (SPÖ) dijo que el decreto es "una señal importante en contra de la extrema derecha".


La lista de códigos se ha creado con el apoyo del Comité de Mauthausen, y se actualizará constantemente. También están prohibidas las combinaciones tales como IS o ISIS (Estado Islámico). El decreto no afecta a las placas de matrícula personalizadas antiguas, sino solo las nuevas. Las placas de matrícula personalizados son válidas por 15 años y el propietario debe volver a solicitarla cuando expire - y en este período se buscará y detectará cualquier tipo de símbolo de la extrema derecha.


El asunto también trasciende de las matrículas de los vehículos,  la semana pasada al propietario de un terreno en el cementerio en Linz se le dijo que quitara los símbolos nazis en de dos lápidas después de las quejas de los visitantes al cementerio.