Desde hace ya algunas horas se ha hecho público la imputación de 14 dirigentes de alto rango de la FIFA y la detención de 9 de ellos hasta el momento, mientras se espera el pedido de extradición para los demás acusados.

Involucrados en este escándalo, hay 3 argentinos que están acusados de fraude y lavado de dinero. Entre ellos se encuentra Alejandro Burzaco, CEO de Torneos y Competencias (empresa asociada al grupo Clarín), acusado de formar parte de una organización que "pagó sistemáticamente más de 150 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales" para la promoción del futbol a través de la FIFALos otros dos argentinos involucrados son Hugo y Mariano Jinkis (padre e hijo), Presidente y Vicepresidente del grupo Full Play.

Según el comunicado, "Dos generaciones de dirigentes del #Fútbol abusaron de sus cargos de confianza para obtener beneficios personales, con frecuencia a través de una alianza con los ejecutivos de marketing deportivo sin escrúpulos que cierran a los competidores y mantienen contratos muy lucrativos para sí mismos mediante el pago sistemático de sobornos y comisiones ilegales".

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Además de los 3 argentinos, otros dos americanos se encuentran involucrados en la causa: Rafael Esquivel, vicepresidente de la Conmebol y presidente de la federación venezolana de fútbol y el uruguayo Eugenio Figueredo, representante de la Conmebol ante la FIFA y vicepresidente de la FIFA.

El papel de Joseph Blatter

En medio de todo el escándalo, el portavoz de la FIFA, Walter De Gregorio, aseguro en rueda de prensa que Joseph Blatter, presidente de la federación, no se encuentra implicado en estas acusaciones.

"Es ciertamente un momento difícil para nosotros. Es un momento duro para nosotros, pero, no me creerán, es bueno para la FIFA, confirma que estamos en el camino correcto. Duele, no es fácil, pero es el camino por el que ir. No es bueno en términos de imagen y reputación, pero sí en términos de limpieza", señaló, además, De Gregorio ante la prensa

Como continua la causa

En este momento, la mayoría de los acusados están disputando su extradición a los EE.UU.  Así, la OFJ le pidió a EE.UU. que presente solicitudes de extradición formales dentro del plazo de 40 días. Los procedimientos de extradición se reanudarán tan pronto como se hayan recibido estas solicitudes.