Los datos ofrecidos, la tarde de ayer, hacían referencia a 14.409 heridos, sin incluir el número de desaparecidos del que solo se tienen datos especulativos. Las autoridades asiáticas no creen que durante las próximas horas aumente de manera considerable la cantidad final de víctimas.

Solo habían pasado 24 horas desde el comunicado emitido por el gobierno nepalí en el que se informaba que el número de fallecidos, tras el seísmo, era de 7.200. Este martes la cifra se ha elevado a 7.557.

A 11 días de la tragedia se considera que la zona más afectada ha sido Sindhupalchok, que registra cerca de 3.000 muertes hasta la fecha. Sindhupalchok se ubica en el centro del país, muy cerca de la capital pero con una escasa evolución socioeconómica. En Katmandú, capital y sitio en el que se localizó el epicentro, murieron 1.448 personas. La crisis humanitaria a la que se enfrenta Nepal deja a un cuarto de la población total del país en emergencia sanitaria, 3 millones de desplazamientos y dos millones de personas con necesidades básicas de alimentos.El #Gobierno del país asiático ha solicitado la ayuda internacional de manera fervorosa no solo para comenzar con la reconstrucción, sino también para apaliar el déficit de recursos en el que actualmente se encuentra.

Sushil Koirala, primer ministro, estima que el número final de fallecidos podría acercarse a los 10.000, sin embargo el jefe del ejército considera que pueden llegar a ser 15.000 las víctimas mortales. En el año 2005 un terremoto en la región de Cachemira dejó 84.000 muertos. Ha pasado una cantidad de tiempo considerable como para reducir a cero las posibilidades de encontrar supervivientes de entre los casi 400.000 edificios dañados y demás ruinas.

Un territorio castigado

Nepal es un país empobrecido donde el 40% de los niños sufre desnutrición crónica y al menos 15.000 necesitan de una “alimentación terapéutica”. Su población solo ha crecido un 2.45 %, la tasa de natalidad no supera los 37 nacimientos cada 1.000 personas. Los especialistas remarcan la importancia de poder regresar pronto a estos menores a su rutina normal. De esta forma el impacto del desastre ambiental perjudicaría en menor grado su crecimiento y desarrollo psicomotriz.

Los hospitales están desbordados, mientras que los cadáveres que permanecen bajo los escombros se convierten en un foco infeccioso altamente peligroso para las personas que están durmiendo a la intemperie. Las autoridades sanitarias temen que esta situación no logre controlarse y empeore las actuales condiciones.

Nepal se encuentra dividido en 14 zonas que a su vez se subdividen en 75 distritos multiétnicos. Al año, 12.000 niños se convierten en víctimas del tráfico ilegal según datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud (#ONU). En una zona donde la explotación infantil y el trabajo de menores es moneda corriente, las principales entidades internaciones en materia de ayuda humanitaria denuncian que estas actividades puedan incrementarse a raíz del terremoto.

La ONU fue la primera institución en solicitar a la comunidad internacional, apenas pasadas unas horas del terremoto y sus réplicas, una ayuda urgente para las víctimas. Estima que se necesitan 415 millones de dólares para atender a los refugiados temporales, restablecer el abastecimiento de agua y brindar salud, comida y protección durante los siguientes 3 meses a los habitantes perjudicados.