El seísmo que el pasado 25 de abril se produjo en Nepal contabiliza nuevas víctimas y daños irreparables. Las organizaciones no gubernamentales más importantes del mundo se han movilizado hasta allí para proporcionar ayuda humanitaria.

El terremoto de 7,9 grados ha dejado a más de 3 millones de #Niños en la peor de las situaciones: sin hogar, sin familia y sin posibilidad de acceso a los cuidados básicos.

Como si fuera poco, algunas instituciones han alertado sobre la llegada, en pocas semanas, de la llamada “temporada de monzones”. Esto aumenta la probabilidad de contraer enfermedades infecto contagiosas. Los deslizamientos de tierras y las inundaciones solo empeoran el panorama de los sobrevivientes.

El terremoto arrasó más de 130.000 hogares dejando a millones de niños sin alimento. Solo en Katmandú, hay 13 campamentos que brindan asistencia a unas 24.000 personas.

Save the Children trabaja en Nepal desde 1976, asegura haber puesto en marcha equipos de emergencia que se ocupan de las necesidades más urgentes de los niños y sus familias.

Médicos sin Fronteras ha enviado a la misma zona 24 toneladas de alimentos mientras que continúa con las actividades médicas. Sus clínicas móviles, dispuestas en las montañas que se encuentran al norte del país asiático, ayudan a los afectados de esa región.

Por su parte Cruz Roja España ha enviado una unidad de respuesta a emergencias para emplearla en un saneamiento masivo. Este equipo cuenta con 10 técnicos especializados en situaciones de extrema gravedad.