El 8 de mayo de 1945 se celebraba el fin de la Segunda Guerra Mundial, el Alto Mando Alemán se rendía un día antes en Reims, Francia.

Esta guerra introdujo en la historia, además de las consecuencias sociopolíticas esperadas de una contienda bélica, horrores y vejámenes nunca antes realizados. Las violaciones masivas de los derechos humanos fueron moneda corriente, sumados los campos de concentración y exterminio y la persecución de refugiados y desplazados que se vieron expuestos a condiciones inhumanas.

Cuando en 1935, el Tercer Reich promulgó las Leyes de Nuremberg originó, de alguna forma, el comienzo del Holocausto. Anteriormente los ciudadanos alemanes ya eran clasificados según su origen y residencia hasta en 9 categorías que incluían distinciones tales como ser ciudadano alemán “de voluntad” o vivir en las fronteras del Reich.

Las víctimas mortales rondan los 70 millones, aunque no existe una cifra oficial, mundialmente aceptada. La URSS, China, Alemania y Polonia son los países que cuentan, entre civiles y militares el mayor número de fallecidos.

Más de 70 campos de concentración esparcidos por Europa, los Balcanes y el Cercano Oriente. Solo en el campo de Mauthausen prestaron servicios cerca de 15.000 miembros de las SS, apenas 200 debieron declarar ante la justicia lo ocurrido. #Poder