Las relaciones entre el Reino de España y la República Bolivariana de Venezuela atraviesan su peor momento desde que Maduro asumió la presidencia a pesar que, en julio de 2013, el presidente venezolano había tachado a #Mariano Rajoy de infame por el impasse diplomático entre España y Bolivia relacionado con el avión de Evo Morales.

Este nuevo conflicto diplomático inicia el 13 de abril de 2015 cuando Rajoy recibió a Mitzy Capriles, esposa del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma quien fuera detenido el 20 de febrero por la policía política venezolana en forma irregular y a quien hoy se le acusa de conspirar contra la forma de #Gobierno de Venezuela.

Anuncios
Anuncios

Tras esa reunión, Rajoy, en su condición de presidente del Partido Popular, se manifestó a favor de la liberación de Ledezma y de los líderes opositores venezolanos encarcelados Leopoldo López y el exalcalde Daniel Ceballos. Antes, en octubre de 2014, Rajoy había recibido a Lilian Tintori, esposa de López, lo que generó enérgica protesta de Caracas.

Las relaciones bilaterales encontraron nueva razón para el conflicto cuando el 14 de abril en el Congreso español, los diputados del PP, PSOE, Ciudadanos, PNV y UPyD se pronunciaron exigiendo la liberación inmediata de Leopoldo López y Antonio Ledezma, mediante un requerimiento al gobierno de Rajoy a actuar en consecuencia.

Ante este evento la respuesta de Maduro no se hizo esperar y, en transmisión en cadena para la televisión abierta venezolana, el mandatario arremetió en contra del gobierno español acusando de franquista y racista al Jefe de Gobierno e instando a las cortes españolas a "opinar sobre su madre pero no sobre Venezuela". A la mañana siguiente, el despacho de exteriores español convocó al embajador venezolano en España para para manifestar el profundo malestar por las palabras del presidente Maduro por considerarlas fuera de lugar.

Anuncios

Esta conmoción en las relaciones bilaterales generó tensión debido a los intereses políticos y económicos que existen entre ambas naciones.

No obstante, el 22 de abril, el congreso venezolano con el voto de la mayoría chavista declara a Felipe González persona non grata, debido a la actuación del expresidente español como asesor de la defensa de Leopoldo López. El ministro Margallo llamó a consulta a su embajador en Caracas, Antonio Pérez, por considerar intolerables los insultos contra Rajoy y González.

En respuesta a esta acción, Maduro en un mensaje televisado el 25 de abril, tendió la mano a su homólogo español, no sin antes advertir que sin respeto tendría que acudir a las lanzas y él (Rajoy) saldría derrotado y aislado frente a Venezuela. Ante estas declaraciones conciliadoras, Margallo anunció, desde India, que el embajador español regresaría a Caracas en las próximas horas.

Con las decisiones de ambos países, se espera la normalización de las relaciones diplomáticas.

Anuncios

Es de destacar que la tensión se verifica en medio de una campaña electoral en España que ha tenido como centro las relaciones del partido Podemos con el gobierno venezolano. Sin dejar de recordar los profundos nexos históricos existentes entre ambas naciones.

Se calcula que para 2014 habitan en España unos 200 mil venezolanos y, según datos oficiales españoles, en Venezuela habitan unos 180 mil españoles por lo que, sin contar las inversiones españolas de entidades como el BBVA y REPSOL, existe una preocupación latente por el sostenimiento de una relación cordial que no ponga en peligro la estabilidad de los ciudadanos. #Congreso de los Diputados