El país galo defiende la postura de prohibir donar sangre a los hombres que hayan mantenido relaciones sexuales con otros hombres, por el hecho de estar "potencialmente más expuestos a contraer alguna enfermedad grave como el #VIH". Según justifica, la detección de contagio es complicada en por lo cual con esta nueva regla generalizada y extensible a los gays, reducirían las probabilidades de riesgo y "una mayor protección para la salud de los receptores".

Lo alarmante de esta noticia, no sólo radica en que algunos estados como Francia ya la estén adoptando, sino que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, lo considera justificado, el excluir a los hombres, que según ellos consideran, "estén expuestos a un riesgo elevado de este contagio".

Anuncios
Anuncios

En el caso de Francia, además, se añade que esta voz de alarma ha surgido a raíz de una situación epidemiológica que se desató entre el 2003 y 2008. Al parecer el índice de hombres homosexuales con VIH en el país galo es de los más elevados, en Europa y Asia central, y con mayor prevalencia.

Sin embargo, aun conociendo todos los motivos que hayan podido desencadenar en esta situación, no termina de estar justificada y se considera por tanto una discriminación, ya que además hay que tener en cuenta que toda la sangre perteneciente a donantes es posteriormente analizada siempre, para descartar todo tipo de enfermedades que puedan transmitirse, entre ellas, la sífilis, la gonorrea, la clamidia, hepatitis B y C.

Requisitos para ser donante

En los requisitos para poder donar sangre no debería influir para nada la orientación sexual de la persona, ya que lo imprescindible es que sea mayor de edad, que pese más de 50 kilos y que no padezca ni haya padecido enfermedades de transmisión sanguínea.

Anuncios

Además, se puede donar cada 2 meses, llegando a un máximo de tres veces al año para las mujeres y cuatro para los hombres.

En España, por ejemplo, a todos los donantes se les somete a un test previo en el que se le hacen preguntas por las cuales se puede valorar si han estado expuestos a algún riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Pero también otras muchas que aluden al estado de salud de la persona, como por ejemplo, si tiene alguna enfermedad crónica, si ha tomado fármacos, si consume drogas, si ha tenido una intervención quirúrgica recientemente, si ha dado a luz o ha tenido un aborto… entre otras. A partir de los cuales los médicos valoran si esa persona es apta o no para donar.

Esa entrevista facilita en gran medida conocer el historial clínico del donante, ya que por encima de las prácticas sexuales, se interesa principalmente en la condición de salud que presenta la persona. Pero, como ya antes se ha dicho, la última prueba fiable que se realiza siempre es la de analizar la sangre, y tanto si no hay problemas como si se detectara cualquier anomalía, se informaría al donante y, por supuesto, en caso de riesgo se desecharían las bolsas de sangre infecciosas. #Unión Europea