La argentina Aixa Rizzo es una de las muchas mujeres que han tenido que soportar comentarios soeces cuando caminan solas por la calle al pasar cerca de un grupo de desconocidos. La joven sufrió esta situación repetidas veces de camino a su domicilio, situado en el céntrico barrio de Caballito, cuando un grupo de operarios eléctricos que trabajaban en la zona comenzaron a acosarla.

Uno de los hombres le gritó en voz alta: "Te vamos a romper el orto". La situación se volvió cada día más insoportable para la Bonaerense: "Me gritaban groserías y me ponían bastante incómoda", denuncia Aixa en el vídeo a lo largo de 3 minutos.

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Lejos de cesar en su intimidación algunos trabajadores empezaron a seguirla calle abajo mientras uno de ellos le preguntó a su compañero: "Y a ésta, ¿adónde la llevamos?". Acto seguido la mujer se dió media vuelta y les roció con gas pimienta que llevaba guardado en el bolso. En total eran unos 5 hombres los que la perseguían según fuentes como Qué.

"Ya lo tenía preparado porque sabía lamentablemente que algo iba a pasar. Empezaron a insultarme, a decirme que no era para tanto y que era una "loca de m...", me fui y tomé el primer taxi que vi". Esta situación conocida como acoso callejero es confundida erróneamente con el flirteo o el cortejo, cuando nada tienen que ver.

El acoso ejerce violencia verbal sobre la mujer de forma intimidatoria llegando a producirse en la mayoría de los casos abusos sexuales.

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Al menos 7 de cada 10 mujeres lo han experimentado en el menor de los casos, tal y como recogen las estadísticas realizadas en Latinoamérica hasta la fecha.

Después de lo sucedido, Aixa quiso interponer una denuncia ante la Fiscalía Argentina pero no la tomaron en serio. "Por un piropo no puedes hacer una denuncia" le respondió el funcionario. Ante la insistencia de la joven empezaron a tomar conciencia de la gravedad de los hechos, y finalmente interpusieron la denuncia.

El superior del Cuerpo de Policía del Área Metropolitana llegó a advertir a la madre de la joven que la próxima vez mejor no intentara defenderse, ya que si lo hacía podrían acusarla de lesiones. Aixa tiene ahora custodia (escolta policial) en la puerta de su casa que vigila que nada malo le suceda. A pesar de esta vigilancia, los operarios siguen en sus trece cantando: "Si nos organizamos, cogemos todos"

La prioridad de la joven es que nada de esto vuelva a suceder para ello se ha valido de una de las plataformas más potentes de la red como es Youtube. El vídeo de Aixa se ha convertido en un fenómeno viral que ha traspasado las fronteras argentinas llegando cerca de las casi 500.000 reproducciones.  #Violencia de género #Redes Sociales