Transcurría una mañana tranquila en el Palacio de Justicia de Milán, situado al norte de Italia, cuando a las 11.00 am un individuo armado ha comenzado a disparar a los allí presentes. El número total de víctimas mortales aún no termina de esclarecerse, pero ya se habla de al menos cuatro fallecidos, entre los que se encuentra el juez Fernando Ciampi.

Se especula que el autor de los disparos podría ser Claudio Giardiello, imputado por bancarrota fraudulenta, quien habría planeado una venganza premeditada al permanecer oculto en el interior del Tribunal de Justicia hasta el momento del ataque. La sesión en el aula del tribunal se encontraba en pleno desarrollo cuando disparó contra el juez y algunos testigos que prestaban declaración en la sala, dejando a su paso, también, varios heridos.

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De cuatro a cinco disparos se han contado que pudo disparar contra los testigos en el tercer piso del Tribunal de Justicia; aunque se dice que el magistrado asesinado, el juez Fernando Ciampi, se encontraba en el segundo piso en el momento del tiroteo. Las otras dos víctimas mortales han sido el abogado Lorenzo Alberto Claris Appiani, de 37 años, Giogio Erba, también imputado, de 60 años y una cuarta persona a la que no se le ha encontrado herida de bala, y podría haber fallecido a causa de un infarto.

Entre los heridos se encuentra Stefano Verna, comercial en el estudio de Verna, del cual el presunto autor de los disparos, Claudio Giardiello, había sido cliente. Verna, quien ya ha declarado que no corre peligro, fue herido en la pierna mientras estaba presente como testigo en el aula del Palacio de Justicia.

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Otro herido es el también imputado David Limoncelli, sobrino de Giorgio Erba,quien se encontraba con su tío en el tribunal y ha sido trasladado al hospital en estado grave.

Aunque se acordonó el edificio y se fue evacuando a los presentes por plantas, se cree que el presunto culpable escapó de la sede en una moto, según cuentan las fuentes, y que ahora está en busca y captura por las autoridades italianas.

-Fuente: Corriere della Sera