De acuerdo con cifras oficiales, al menos 147 estudiantes han sido asesinados por el grupo terrorista Al-Shabaab, que además ha dejado 79 heridos graves tras el ataque perpetrado en Nairobi en la Universidad de Garissa, esta madrugada.

Los cuatro terroristas se internaron en la Universidad portando chalecos explosivos, y la escaramuza no ha concluido hasta que las Fuerzas de Seguridad de Kenia les han logrado abatir, capturando a uno de ellos. Los estudiantes han declarado que la policía ha tardado más de una hora en llegar a la Universidad.

De los 815 estudiantes universitarios, 500 lograron ser rescatados, mientras que se desconoce el paradero de otros tantos que habrían podido haber huido gracias a la grande superficie de la Universidad y obligados por la tardanza en la actuación de la policía.

Así mismo, la residencia de la Universidad cuenta con 360 plazas. Fuentes locales en Nairobi han esgrimido a la CNN a que la cifra oficial de 147 asesinados podría ser en realidad más del doble, pero que el Gobierno pretende de alguna manera calmar a la población ante este grupo terrorista por el que ahora se ha hecho pública una recompensa para atrapar a su líder, tanto vivo como muerto.

El Gobierno ha tratado de cercar al grupo terrorista imponiendo un toque en distintas regiones del país, imponiendo un toque de queda de 12 horas y obligando a sus residentes a permanecer en las viviendas.

Los servicios de inteligencia del país ya habían alertado días antes de la posibilidad de sufrir un atentado en una de las universidades nacionales, y los propios estudiantes también se encontraban advertidos. Se desconoce sin embargo por qué la policía no estaba vigilando la Universidad, que además se encuentra cerca de un cuartel de la policía.

Quienes sí se encontraban allí, varios agentes de seguridad privada, fueron abatidos por los terroristas, quienes enfundados con granadas y rifles, separaron en grupos a estudiantes católicos, islámicos, y aquellos que se habían convertido al islam.

Afirma la prensa local que este grupo terrorista no toma rehenes. Una vez han asesinado a los indefensos estudiantes, que no oponen resistencia, se han atrincherado en una parte del edificio para hacer frente a la policía y a los militares mientras su lucha comenzaba a tener mayor repercusión mediática, que es exactamente lo que el grupo terrorista busca, para así justificar tomar el control de distintas ciudades cercanas a Somalia buscando erradicar el cristianismo de la población de Kenia.

El grupo terrorista incluso ha realizado un comunicado por medio de Sheikh Ali Mohamud Rage esgrimiendo que al llegar los militares, soltaron a todos los rehenes de religión islámica. A los restantes, les separaron en distintas aulas y les encerraron y acribillaron a balas.