Kristóf Pajer, alcalde del municipio de Megyer (Hungría) ha emprendido una iniciativa que básicamente consiste en poner a disposición de quien los solicite el pueblo entero durante los fines de semana, siempre y cuando todo aquel que se encuentre interesado esté dispuesto a pagar los 210.000 forintos(700 euros) por día que cuesta el servicio.

Pagando dicho cuota dispondríamos de todas las instalaciones, hacer uso de las cuatro calles que componen el pueblo, dos de asfalto y otras dos de grava, usar seis caballos, dos vacas, tres ovejas, aves de corral (siempre y cuando se respete la integridad de los animales) y varias áreas cultivables y algunas casas. También dispondremos de paradas de buses y las oficinas del alcalde, que como dato curioso también incluye la posibilidad de adquirir el título de alcalde adjunto durante la estancia.

El alcalde del pueblo ha decidido tomar esta medida cuanto menos insólita para poder conseguir así una inyección económica que permita a este pequeño pueblo sobrevivir a la extinción que están sufriendo varios pueblos pequeños del país.

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La razón principal la encontramos en la constante migración a las grandes ciudades. En el caso de este pueblo, a Budapestet o los alrededores, donde el desarrollo económico y social es mas alto, atrayendo así a numerosos jóvenes provenientes pequeños pueblos como el mencionado en esta noticia, dando lugar a que los pueblos de origen estén faltos de estos jóvenes que puedan asegurar el futuro como mínimo incierto que parecen tener estos municipios.

En España hay varios ejemplos de pueblos hoy deshabitados en los que las solitarias calles crean abogan a un estado de melancolía que ayuda a jugar con la imaginación intuyendo a partir de esta posibles historias vividas por los antiguos habitantes entre estos podemos destacar Gallicant, en Cataluña, As Veigas, en Asturias, Amayuelas de Ojeda en Castilla la Vieja o Granadilla, en Cáceres aunque hay muchísimos mas pueblos españoles que se encuentran en este estado de "pueblos fantasma".

Esperemos que por el bien de los habitantes de Megyer, el pueblo no acabe convirtiéndose en tal y que la curiosa e imaginativa iniciativa acabe dando los mejores resultados. #Crisis