Situado en la región de Araucanía de Chile, menos de 800 kilómetros al sur de la capital del país, el Volcán Villarica lleva más de 24 horas escupiendo lava desde sus cráter. Desde la madrugada del pasado martes, cuando el Volcán decidió despertar, las autoridades del Estado decidieron decretar la Alerta Roja evacuando a 3.385 vecinos de las localidades colindantes con la falta del Volcán Villarico, a falta de que continúen las labores de desalojo.

Y es que en estos momentos, según fuentes oficiales, todavía quedan alrededor de 50 familias aisladas a las que el gobierno chileno espera encontrar y sacar de las proximidades de la erupción antes de que la lava siga cayendo por la ladera del Villarico y que podría acabar con parte de muchas de estas localidades que han sido evacuadas.

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La nube de ceniza y los rastros que está dejando esta vuelta a la vida del Volcán Villarico está dejando una estampa impresionante al elevarse por encima de los tres kilómetros como consecuencia de la erupción, que no ha tardado en dejar ríos de lava kilométricos, cortando algunas de las vías más importantes de la región, como son las que atraviesan las localidades de Villarica, Pucón, Panguipulli y Coñaripe.

La ONEMI (Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior) ha decretado ante el aumento en la actividad del Volcán Villarica la evacuación de todas las personas que se encuentran en un radio de 10 kilómetros del cráter, ante el temor de que este siga escupiendo ríos de lava, tal y como esperan los expertos consultados por el gobierno andino.

Como consecuencia de esta erupción inesperada, tanto las clases de los pequeños como la actividad médica y comercial han quedado completamente interrumpidas, teniendo que ser suspendida la vuelta a clase de los niños y recolocados los enfermos en localidades aledañas ante una situación que, según indican algunas fuentes, se podría prolongar durante varias semanas.

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Y es que aunque cede la erupción, la posibilidad de que vuelva a reavivarse por un lado y la nube tóxica por otro promete seguir alterando la vida de los habitantes vecinos al Volcán Villarica.