Hoy a los 91 años ha muerto el ex-primer ministro de Singapur, Lee Kuan Yew. Llamado "Padre de la Patria". Hijo de padres adinerados de etnia china nació en el Singapur británico, lo que le llevó a estudiar en Inglaterra, donde se dio cuenta de que los ingleses les consideraban tan sólo una colonia más de su imperio y eso no le gustó. Sufrió la invasión japonesa de Singapur durante la II Guerra Mundial. Después entró en las filas del Partido Acción del Pueblo.

En 1959 Lee Kuan Yew fue elegido primer ministro, en 1963 declaró la independencia de los ingleses como parte de Malasia, de la que se separó el 9 de agosto de 1965 para formar la República de Singapur.

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Dicha República está formada por 63 islas, unos 701 kilómetros cuadrados, lo que convierte a Singapur en el estado más pequeño del sudeste asiático. Su forma de gobierno es la República Parlamentaria, de la que Lee Kuan Yew fue presidente durante 30 años.

Sus logros económicos fueron muchos, pasando durante su mandato el país de ser prácticamente tercermundista a tener la tercer renta per cápita del mundo. Lee Kuan Yew, aprendió de la historia de todos los regímenes políticos que vivió, se dio cuenta de que la única forma de que una población de tan diversas etnias conviviera en paz era fomentando la educación, por eso instituyó la educación obligatoria, y el bilingüismo, además de favorecer los matrimonios entre universitarios.

También terminó con las condiciones de vida deplorables en las que vivía el 90% de la población, se dio cuenta de que las familias necesitaban hogares en los que vivir y que pudieran considerar suyos, así comenzó el proceso de urbanización , de manera que hoy prácticamente toda la población tiene casa propia.

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Logró convertir a Singapur en el cuarto centro financiero mundial, tiene el quinto puerto que más mercancías mueve del mundo, una economía global y diversificada que se basa en el comercio y en el sector manufacturero.

Su política potenció también la educación, la sanidad, y la transparencia política. Pero lo hizo todo a costa de menguar las libertades sociales y de controlar hasta los aspectos más íntimos de la vida de sus compatriotas.

Lee Kuan Yew deja un enorme legado tras de sí, pero también muy controvertido, sobre todo por las organizaciones de los derechos humanos. Pretendió aunar lo mejor del capitalismo con el sistema social oriental, en sus propias palabras: "No digo que todo lo que hice estaba bien. Pero todo lo hice con un objetivo honorable".