Con un agradecimiento a todas aquellas personas que defienden el "periodigno" (periodismo digno) se despedía de Jerusalén la periodista Yolanda Álvarez en un tuit donde explicaba que TVE había decidido no renovar su contrato como corresponsal en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados. A pesar de haber demostrado su gran profesionalidad durante el conflicto en Gaza el verano pasado, donde decidió desoír órdenes y quedarse sobre el terreno para informar a toda la población española, era predecible esta decisión de los mandos de la cadena pública. Ya el año pasado Álvarez recibió quejas por su manera de ejercer un periodismo libre e independiente.

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Entre ellas se encontraba la de la embajada israelí en España, que la acusaba de actuar como "correa de transmisión de los mensajes, cifras, imágenes y datos de Hamás".

Parece que las crónicas de Yolanda Álvarez sobre el ataque militar israelí sobre Gaza del año pasado incomodan a algunas personas como, por ejemplo, el diputado del PP Agustín Conde. Conde celebraba la semana pasada en Twitter que "por fin TVE cesa a su corresponsal en Jerusalén, que parecía una activista de Hamas en contra de Israel". Y es que no es fácil ejercer esta corresponsalía para la cadena pública: Álvarez es la tercera corresponsal apartada de Jerusalén en los últimos meses, a pesar de haber contado con el apoyo del Consejo de informativos de TVE y Reporteros Sin Fronteras a la hora de narrar lo sucedido en Gaza, Israel y el conjunto de los Territorios Ocupados.

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A Álvarez la sustituirá Óscar Mijallo, actual corresponsal en Bogotá. Mijallo ya residió en Jerusalén entre 2007 y 2010. Esperemos que él corra mejor suerte, aunque si defiende la información independiente y veraz puede que corra el mismo destino que Yolanda. Se dice que ejercer la libertad de prensa y expresión en Israel no es fácil, sobre todo cuando se hablan de temas relacionados con el pueblo palestino, y TVE ha demostrado que, una vez más, gana la presión de los que se sienten incomodados.