En el mundo de los negocios todo vale, porque hay demasiada gente sin escrúpulos cuando de ganar dinero se trata. Este es el caso de tres empresas chinas -You Win USA, Star Baby Care y USA Happy Baby- que están siendo investigadas por estar involucradas en una trama de tráfico de partos en Norte América.

Suena increíble, pero la realidad a veces supera la ficción. Las madres, unos meses antes de dar a luz salen del país, camino de Estados Unidos, para que sus bebés nazcan siendo ciudadanos americanos, derecho automático, según dicta su Constitución, para los nacidos en el territorio.

Las futuras mamás entraban en el país extranjero con un visado de turistas, pero llegaban para quedarse, al menos, hasta que nacieran sus hijos.

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Una vez allí se dirigían a los pisos preparados por estas agencias donde residían meses hasta el momento del parto.

Todo ello con el fin de que sus bebés obtengan la nacionalidad norteamericana gracias a la cual en un futuro gozarán de innumerables beneficios, por ejemplo: "Los ciudadanos de EE.UU. tienen grandes oportunidades de becas", "13 años de educación gratuita desde el colegio hasta el instituto" o derecho a pensión, habiendo cotizado previamente durante 10 años.

En varios pisos, situados en la zona de Los Ángeles, la policía ha ido destapando este turismo de maternidad, en el que algunas clientas embarazadas llegaban a pagar hasta 50,000 dólares para que las agencias les tramitaran los visados y les procuraran una estancia, con unas comodidades, acordes al precio que hubieran contratado.

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Sin embargo, después de dar a luz regresaban a China, es decir, sus hijos no crecían en el mismo país donde habían llegado al mundo, claro que siempre podrían volver y al cumplir los 21 años podrían incluso pedir la residencia también para su familia.

Destapar esta red ha sido una tarea difícil para la Policía de Fronteras ya que el negocio se movía en los límites de la legalidad. En ninguna parte de estas visas constaba su estado de gestación, que se movía entre las 24 y 30 semanas para pasar desapercibidas a primera vista. Era, por tanto, muy complicado averiguar si estas turistas llegaban con algún otro propósito. Por otra parte, tampoco es ilegal tener un hijo en otro país, aunque sí lo es crear un negocio y lucrarse con ello.