Las autoridades de Tanzania informaron el pasado Viernes sobre el arresto de 32 brujos imputados por el asesinato de un total de 75 personas de condición albina desde el año 2000. El inspector de policía de Geita, Joseph Konyo, declaró ante los medios que los brujos fueron arrestados en posesión de diferentes artículos de brujería, tales como pociones y aceites de origen desconocido.

Parece que ser que en Tanzania este tipo de personas, los albinos, son codiciadas por los curanderos del país y por ello realizan unas prácticas religiosas cuanto menos reseñables. Básicamente se encargan de matar a estas personas para luego transformar sus extremidades en amuletos, ya que consideran que son fuentes de éxito, amor, vida y buena suerte en los negocios.

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El Presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, ha prometido que erradicará este tipo de prácticas que califica de vergonzosas, y por ello ha tomado varias medidas que castigan duramente a los responsables de estos actos. Para empezar, diecisiete de los treinta y dos brujos han sido nombrados culpables y por ello sentenciados a pena de muerte. También hemos podido saber que los brujos estarán prohibidos en el país y que se han abierto escuelas refugio donde se puedan garantizar la integridad de las personas albinas.

El presidente de la Sociedad de albinismo en Tanzania, Ernest Kimaya ha mostrado su indignación ante los asesinatos de la víctimas albinas y declara que quiere que todas las personas condenadas por estos hechos sean llevadas a la horca sin demora para dar un contundente mensaje a futuros asesinos y así mostrar la intolerancia que hay hacia ellos.

A pesar de todas estas medidas parece que no todo esta arreglado, ya que parece haber una relación directa entre estos ataques y la época de elecciones donde varios políticos solicitan los servicios de estos brujos.

Cabe recordar que albinismo consiste en una condición genética de carácter hereditario en la que hay una ausencia de pigmentación tanto en los ojos como en la piel y el pelo.

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