Los peritajes técnicos que se han hecho hasta el momento descartan por el momento que la muerte del fiscal haya sido planeada y llevada a cabo para que parezca un suicidio. Toda la investigación llevada adelante por el Cuerpo Médico Forense concluye que "no hubo intervención de terceras personas" tal como expresó la fiscal Viviana Fein a cargo del caso.

El disparo que recibió el fiscal Nisman en la cabeza, habría sido disparado por su propia mano y con la pistola que le proporcionó un colaborador cercano, el baño donde se encontró el cuerpo no se encontraron rastros de otro ADN y tampoco había ningún signo de violencia o resistencia por parte del fiscal.



El único ADN encontrado tanto en las ropas como en el arma y en el baño, son del fiscal Nisman.  Con estos elementos se van cerrando las posibilidades de la intervención de otra persona en la muerta dudosa del fiscal y se suman a las certezas de las primeras horas.



El resultado del barrido electrónico de metales sobre la mano de Nisman dio negativo también aunque los peritos argumentan que por el calibre del arma una Bersa 22, a veces no quedan rastros en la mano del que dispara, igualmente se realizará una contraprueba en estos días.



Otro tema de investigación y que próximamente estará los resultados son los exámenes histopatológicos y toxicológicos para saber si Nisman había ingerido o estaba bajo efecto de sustancias que quebraran su voluntad, en el terreno de los vínculos de la victima es donde se reforzará la investigación.



La declaración voluntaria de la persona que le suministró la pistola Bersa 22, Diego Lagomarsino al dia siguiente del hallazgo del cuerpo pone en el centro de la investigación las relaciones de Nisman donde podría hallarse el secreto de su muerte.



La última persona en verlo con vida, fue Diego Lagomarsino, en el departamento que tenía el fiscal en las torres Le Parc de Puerto Madero, este técnico informático trabajaba junto al fiscal y lo visitaba continuamente por razones laborales, según lo declarado. Por ahora es el único imputado en la causa.



También están en la mira, los custodios del fiscal que debían protegerlo y ni él mismo confiaba en ellos, por lo tanto se inició un sumario interno que removió a parte de este personal por no haber cumplido con sus tareas de vigilancia y no informar a sus superiores lo que acontecía en el lugar.



También se investigará en estos días, cuando estén designados los peritos, los teléfonos celulares de Nisman para saber las comunicaciones de los últimos días con vida