Según Luis Moreno Ocampo "la denuncia del fiscal Nisman no aporta ninguna prueba de que la Presidenta Argentina tuviera intención de encubrir a los imputados por el caso AMIA".

Después de la extraña muerte del Fiscal Alberto Nisman, un día antes de presentar ante el Congreso Argentino una denuncia contra la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento de iraníes involucrados en el atentado a la AMIA, la sede mutual israelita de la Ciudad de Buenos Aires donde perdieron la vida 85 personas, la historia continúa y ahora el fiscal federal Gerardo Pollicita, a quien le ha tocado seguir adelante con la investigación que había iniciado Nisman, ha decidió imputar a la Presidenta.

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No se la podrá interrogar, pero se mantiene la imputación.

Luis Moreno Ocampo, quien participará en el famoso juicio a la Junta Militar de la Dictadura Argentina, y también Fiscal del Tribunal Internacional de la Haya, después de leer el texto del malogrado fiscal Alberto Nisman, declaró que la denuncia que Nisman iba a presentar ante el Congreso "no demuestra intención alguna de que, por parte de la presidenta argentina, o bien por parte del ministro, alguien quisiera brindarle protección o bien impunidad a los acusados por el caso de la AMIA"

Por su parte el Gobierno denuncia que se trata de una conspiración para desestabilizar el país de cara a las próximas elecciones, a celebrarse en Argentina a finales de año. En palabras de Anibal Fernández "la imputación a la presidenta carece de valor jurídico alguno porque no existe prueba de eventual culpabilidad".

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Es cierto que la muerte del Fiscal Nisman, ocurrida en extrañas circunstancias, y todavía no del todo esclarecida, ha "destapado" que la justicia sigue siendo una cuestión muy difícil y oscura en la República Argentina, sobre todo la que tiene que ver con los servicios de inteligencia, la presencia de agentes secretos, o pagados por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, según se ha comprobado mediante cables diplomáticos que habría logrado capturar y luego publicar Julián Assange. Por esto, en apariencia, se realizará una marcha para el próximo 18 de febrero en Buenos Aires, convocada por fiscales y por la oposición al Gobierno de Cristina Fernández.

También es cierto que, de un tiempo a esta parte, y sobre todo alimentada por el Diario Clarín y otros grupos de poder corporativo mediático, cualquier mala noticia o problema que sucede en Argentina es motivo para culpar a Cristina Fernández de Kirchner en un ataque mediático, rayano en el golpismo autoritario más antidemocrático, ha tratado de perjudicar y demoler la imagen de la presidenta. Ante semejante panorama, solo cabría pensar con sensatez, no mezclar las cosas, y para aquellos que no simpaticen con la Presidenta Kirchner, solo tienen que esperar a fin de año para manifestar mediante las urnas su descontento con el gobierno y votar a sus candidatos, digo yo, en procura de una mejor justicia y de un país mejor.