Ayer uno de los supervivientes de la masacre ocurrida en la editorial de la revista Charlie Hebdo en la ciudad de París, tuvo la valentía de informar a los medios de comunicación franceses como se vivió el tiroteo de los dos islamistas.

Laurent Léger, es uno de los redactores de la revista, además de uno de los pocos supervivientes del múltiple asesinato, se puso en contacto con una emisora de radio francesa en la que decía: "No puede hacer nada solo intenté sobrevivir", estas son las palabras que relataba un hombre angustiado ante la terrible situación que vivió en primera persona. Según Léger, en la sala donde él se encontraba, se estaba acabando una reunión, por lo que al igual que él, gran cantidad de redactores se encontraban reunidos en una de las mesas de las oficinas.

Anuncios
Anuncios

Poco después, según informaba Léger, se abrió la puerta y apareció uno de los dos islamistas, fuertemente armado, que incluso muchos de los trabajadores pensaban que era uno de los miembros de la policía francesa de alta seguridad. Según el redactor, el hombre que contaba con un fusil kalashnikov, gritó "Allah akbar" que en castellano significa "Allah es grande" y posteriormente empezó a disparar a quemarropa y sin ningún tipo de control contra todos los presentes de la sala.

Durante el tiroteo, Léger se oculto bajo la mesa y cuenta que el asesino solamente preguntó por el editor de la revista, y que posteriormente empezaron los disparos y que en unos segundos todo el mundo yacía en el suelo. Posteriormente Léger escucha una conversación en la que oye "Ya está los hemos matado a todos" y que al oír esto se da cuenta de que el asesino no está solo sino que son dos.

Anuncios

Además el periodista también relata que uno de los islamistas dijo a una de sus compañeras que no iban a matar a las mujeres, pero sin embargo dice que una de sus compañeras de trabajo yacía muerta en el suelo. Además también cuenta que todo era muy confuso y que el silencio era lo que más se escuchaba en toda la redacción.

Por último Léger cuenta que salió de la mesa cuando ya en el exterior de las oficinas se oían bombas, cuenta que tanto él como el resto de supervivientes de la masacre lo veían todo muy irreal, y que solamente minutos después de lo ocurrido empezaron a comprender la situación.