El día 27 de diciembre de 2014, Irene Rodriguez Caballero, una catalana de 36 años, paseaba, tranquilamente, por las calles de Londres, en compañía de su novio. Nada les hacía sospechar lo que iba a ocurrirles. Por la irresponsabilidad de unos locos al volante, que competían en una carrera ilegal de coches, Irene y su novio fueron atropellados, truncándose, de un plumazo, sus vidas.

A 40 metros de su casa, dos vehículos les envistieron por la espalda. Los conductores de los coches tienen 23 y 26 años. Irene murió y, su novio se recupera en el hospital de sus gravísimas lesiones, fractura craneal y las dos piernas rotas.

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El novio, le ha escrito una emotiva carta de despedida que se ha hecho viral y ha emocionado a todos cuantos la han leído. En ella pide justicia a las autoridades británicas: "Una vez recupere la independencia, salga de peligro y esté en la calle, lucharé con todas mis fuerzas para conseguir que los culpables que han provocado este desgraciado incidente sean castigados con todo el peso de la Ley. Iniciaré una campaña de presión judicial y mediática solicitando "Justicia para Irene - Justice for Irene".

A este trágico suceso, hay que sumar la dejadez de las autoridades españolas que han mirado hacia otro lado y no han ayudado a los familiares en su dura labor de repatriación del cuerpo de Irene. No han tenido ni tan siquiera el apoyo de un intérprete y se han visto totalmente abandonados.

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Al dolor de la familia, se ha añadido, no sólo la impotencia de llegar a un país sin ningún tipo de ayuda, sino el enorme desembolso económico que se han visto obligados a hacer para poder traer el cuerpo de Irene de vuelta a España y la tardanza en conseguirlo, pues han sido necesarios 13 días para poder conseguirlo. Tal y como dijo el padre: "Nos hemos sentido abandonados, no sabíamos que hacer". Nos han tratado como perros. Ni la embajada española ni el consulado han estado ahí para apoyarnos ni darnos ayuda".

La indignación de la comunidad española en Londres ha sido de tal calibre que convocaron una manifestación para el sábado 10 de enero de 2015 ante la embajada española.