Mientras el mundo estaba de luto por el trágico ataque a la sede de Charlie Hebdo en París, el grupo terrorista #Boko Haram arrasaba la región de Borno en Nigeria dejando más de 2.000 víctimas mortales. Pero muy pocos se enteraron de este evento. Twitter hizo caso omiso a la masacre nigeriana considerada por Amnistía Internacional como la “masacre más mortífera” del grupo terrorista. En pocos días, el grupo yihadista arrasó y convirtió en cenizas la ciudad de Baga y 16 pueblos vecinos, cobrándose las vidas de miles de sus habitantes. Los diarios The Guardian y Business Insider aseguran que este ataque es considerado uno de los peores ataques terroristas de la historia moderna.

Sin embargo, han sido los 17 fallecidos en Francia los que han atraído la atención de los medios y de la comunidad internacional. El mundo, en shock por los atentados de París, observa a líderes mundiales marchando junto a más de más de tres millones y medio de personas en solidaridad con los fallecidos y en defensa de la libertad de prensa y de expresión. Mientras tanto, no tan lejos, los grupos de defensa nigerianos abandonaban la labor de contar el número de cadáveres en las calles.

En el norte de Nigeria, donde se lleva a cabo la sangrienta campaña de Boko Haram, los periodistas ven dificultado su trabajo de informar a la población mundial por culpa del, según el Index on Censorship, acoso sufrido por parte del grupo armado y la falta de libertad de expresión. El periodista Simon Allison del Daily Maverick y partner  del Guardian Africa Network) publicaba “I am Charlie, but I am Baga too” (en inglés “Yo soy Charlie pero también soy Baga”) en relación al famoso hashtag en solidaridad con el atentado en París. A esto añadía que es triste que, en pleno siglo XXI, las vidas -y muertes- africanas “parezcan menos relevantes -y por extensión menos valiosas- que las vidas de occidentales”. Una reflexión que nos lleva a pensar sobre el eurocentrismo aún reinante en Occidente, ese que nos lleva a pensar que el terrorismo yihadista viene a por nosotros los europeos y que el resto del planeta -y los propios musulmanes- no sufren ningún peligro.

Una visión muy alejada de la realidad: el Globan Terrorism Index explica que la mayor parte de víctimas del #Terrorismo internacional son musulmanes y personas no-occidentales pero, sin embargo, los medios no suelen hacer eco de esas tragedias dando a entender que la cruzada del terrorismo yihadista es, únicamente, contra Occidente. Es importante que medios de comunicación y líderes mundiales envíen un mensaje claro: la islamofobia no es la solución al terrorismo ya que son los propios musulmanes quienes más lo sufren. Es vital que no pasemos por alto atentados tan violentos y trágicos como el de Nigeria. Las víctimas no pueden pasar al olvido. La masacre no puede quedar impune. Recordemos que “Je suis Charlie, n’oublions pas les victimes de Boko Haram”.