Un tópico en el mundo de la Política es la obsesión de cualquier político en hacerse la foto con cualquier persona que le pudiera favorecer políticamente, o aparecer en cualquier acontecimiento importante, o abrazarse al famoso o héroe de turno, local o internacional. Cueste lo que cueste.

Eso le ha pasado al ex Presidente francés Nicolas Sarkozy, que acudió a la gran manifestación de París en solidaridad con Charlie Hebdo. Iba en la segunda fila de la misma, como uno más de los miles y miles de franceses de toda clase, condición y religión que asistió. Estaba en esa segunda fila por decisión del protocolo, junto al Primer Ministro, Manuel Valls, y el Presidente del Senado, Gérard Lacher. François Hollande iba primero que todos y en el centro.

Pues al final, Sarkozy acabó haciendo algo que sorprendió a toda Francia: en un momento dado de la #Manifestación, el ex Presidente decidió dejar la segunda fila y pasarse a la primera, justo cuando se veía a cientos de fotógrafos y cámaras de televisión inmortalizando a los líderes mundiales que la encabezaban. Hubo un primer intento antes, cuando quiso ponerse al lado de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y del Presidente, pero alguien del protocolo le pidió que volviera a donde estaba. No le gustó nada, claro, y poco después lo intentó de nuevo, entrando en primera fila con el Presidente de Mali y el Primer Ministro israelí. Un guardaespaldas de Netanyahu se sorprendió al verle ahí. Carla Bruni se añadió al lado de su marido. Pero al final, la “foto finish” de la manifestación ya no le mostraba en primera fila.

Es un detalle que ayer pasó desapercibido, ya que aún está a flor de piel la emoción y el desconcierto entre los franceses por los salvajes atentados de los últimos días. Pues hoy, las redes sociales han decidido lo que se ha hecho en la mayoría de las veces: parodiar el intento de Sarkozy de “salir en la foto” con toda clase de “memes” en Internet.

Es decir, han metido la foto de Sarkozy en toda clase de acontecimientos históricos, la mayoría de los cuales ocurridos cuando no había nacido. Desde verlo metido en la mismísima “La libertad guiando al pueblo”, el genial cuadro de Eugène Delacroix, a la firma del Tratado de Yalta entre Churchill, Roosevelt y Stalin. O “colarse” en el entierro de Kennedy o al lado de los Beatles. Además, en Twitter han sacado todo esto con el hashtag #JeSuisNico, lo cual le ha perjudicado, al contrario de lo que él creía.

Sarkozy, como cualquier político francés, también fue satirizado sin piedad por Charlie Hebdo, en más de una portada, como una que llevaba el título “Sarko paranoico”, donde con un estetoscopio auscultaba el vientre de su esposa Carla Bruni, embarazada de su hija Giulia, sospechando que el bebé era un espía que entonces revelaba información privada suya al diario Le Monde. U otra donde llevaba escrito en la frente, literalmente, un porcentaje: “IVA 18 %”. Era una decisión suya de entonces, subir el IVA (en francés, TVA) hasta el 18 %, algo que enfureció a los franceses. Él gruñía: “¡Merde, hasta el IVA tiene un índice de popularidad más alto que el mío!”, por que sus índices de popularidad ya eran muy bajos.