Ayer nos hacíamos eco de la interceptación por la Armada de Nueva Zelanda de dos barcos con bandera de Guinea Ecuatorial y vinculados presuntamente a intereses españoles cuando pescaban ilegalmente en aguas del Océano Antártico. Y hoy parece tenerse confirmada la identidad de ambas embarcaciones. Aunque el nombre de las mismas no ha sido facilitado por Nueva Zelanda, sus antecedentes hacen pensar que se trataría de dos pesqueros cuya propiedad pertenece a una conocida casa armadora de Ribeira (Galicia), que aparecen en la lista negra elaborada por la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos de la Antártida (CCAMLR, por sus siglas en inglés).

La Armada neozelandesa sigue a la espera de que el gobierno de Guinea Ecuatorial dé su permiso para abordar ambas embarcaciones y proceder a la inspección y comprobaciones oportunas de los pesqueros, acusados por ejercer actividad de piratería. Asimismo, ha sido avisado el gobierno español ante la sospecha de que ambos buques estén vinculados a intereses españoles, especialmente gallegos.

Pero aquí no ha acabado la cosa. Nueva Zelanda ha solicitado a la Interpol la emisión de una notificación morada por cada uno de los pesqueros para alertar a los 190 países miembros que conforman la red de la Policía Internacional sobre los pesqueros y sus propietarios; así como también a varios puertos para que impidan la descarga de la mercancía ilegalmente obtenida.

Pero, ¿por qué tanta alerta? La patrullera HMNZS Wellington, de la Armada de Nueva Zelanda, descubrió a los pesqueros faenando en aguas australes pertenecientes a una zona gestionada por la citada CCAMLR. Según ha declarado Murray McCully, Ministro de Asuntos Exteriores neozelandés, en un comunicado, la patrullera cuenta con suficientes pruebas, entre ellas imágenes y vídeos, donde se puede ver a varios marineros de dichas embarcaciones capturando un ejemplar de merluza negra (ver imagen), una especie muy codiciada que también es conocida como róbalo o bacalao de profundidad, cuyo valor en el mercado alcanza cotizaciones muy elevadas. Su pesca ilegal y no reglada ha acabado con grandes poblaciones de esta especie de merluza, muy importante para el ecosistema del Océano Austral. #Ecología