Dicen que los seres humanos tenemos cuatro cerebros en uno: uno denominado reptiliano, que es el que se encarga de hacernos sobrevivir; el segundo es el emocional; el tercero sería el racional; el cuarto, denominado espiritual, se encarga de nuestra intuición. Nos enseña a ver nuestro futuro de manera inconexa, a veces mediante sueños, o mediante pequeñas sensaciones de Dejavú, o mediante visiones no completas de lo que va a pasar.

Es esta parte las que nos hace ser conscientes, inconscientemente, de cuándo vamos a morir.

Nisman lo sabía. Por eso días antes le había confesado a un periodista de su país: "Van a venir a por mí, con esto me juego la vida".

Anuncios
Anuncios

Un disparo le atravesó la cabeza. En primera instancia no dijeron que podría ser un suicidio. Ahora, lo confirman como cierto. Mas… ¿Por qué se suicidaría Alberto?

Según los expertos, un suicida tiene un perfil concreto. Suele ser una persona que intenta excluirse de una situación de la vida que le resulta imposible de tratar. La persona en cuestión se siente avergonzada, culpable, víctima, rechazado, perdido, solo.

¿Encaja Nisman con este perfil? No encaja. Después de su denuncia contra la presidenta de argentina Cristina Fernández de Kirchner, Alberto, pese a estar condenado de muerte por parte de los iraníes por sus indagaciones, se mostraba firme con llegar con todo lo que había averiguado tras diez años largos de investigación del atentado ocurrido en su país en julio del 1994.

Anuncios

Sin embargo su muerte ya ha sido calificada de suicidio. Ya se ha dicho que no han podido actuar terceras personas en la misma (como si no fuera posible hacer que todo pareciera un suicido).

Mas algo no queda claro y creo que más de uno y de una estará de acuerdo conmigo… ¿Qué llevo a Alberto a pegarse un tiro en la sien y suicidarse? Un hombre fuerte, decidido, que había puesto en jaque no sólo a un país sino a dos. ¿En serio un hombre con este carácter es capaz de coger una pistola del calibre 22" y quitarse la vida?

Pero, aparte de las dudas lógicas que nos acechan a todos entorno a este caso, se cierne una sobre todas ellas. ¿Por qué ahora? ¿Por qué justo antes de ratificar la denuncia y presentar las pruebas encontradas sobre el atentado que se cobró la vida de 87 israelíes en Buenos Aires en el año noventa y cuatro?

Está claro que a no ser que Alberto dejara a alguien de confianza una copia de sus miedos, de sus hallazgos, de sus pruebas y que este o esta tenga el valor como para volver a destaparlo todo en honor de la memoria de Nisman, veremos como entierran a otro valiente al que "asesinaron" por enfrentarse a los poderosos en honor de la verdad.

Alberto Nisman dijo: "Esté o no esté, me desplacen o yo me canse y decida irme, la prueba va a seguir estando".

Los muertos nunca olvidan y los vivos, jamás olvidaremos a nuestros muertos.