Día triste para la ciudad de París (Francia) y para todos los que creemos en la libertad de expresión. El periódico semanal ya había sido objeto de amenazas por parte del integrismo islamista por las sátiras a Mahoma de la publicación. Además de las doce personas fallecidas hay cuatro heridos que se debaten entre la vida y la muerte.

Tres hombres que iban vestidos de negro que iban encapuchados y fuertemente armados con fusiles "Kalashnikov" entraron en el hall del semanario disparando a quien se encontraba con ellos, gritando "Dios es grande" y diciendo los nombres de algunos periodistas que buscaban para matarlos. El director de la publicación "Charb" Stephanne Charbonnier y Jean Cabut, uno de los más famosos dibujantes, se encuentran entre las víctimas de la barbarie terrorista.

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El estado francés, en la persona del presidente de la República, Hollande y el ministro del interior Cazaneube se han presentado en el lugar de los hechos y han condenado un atentado que pone en estado de máxima alerta a la ciudad parisina.

En 2006 el semanario ya fue objeto de las iras integristas, que se materializaron en 2011 con el lanzamiento de cócteles molotov y tuvo que cerrar varias semanas, el atentado ataca directamente a la libertad de expresión en un país que siempre se ha mostrado fiel defensor de la libertad de prensa y que tiene un porcentaje de población islámica de gran importancia, especialmente en la capital.

En esta ocasión el terrorismo ha llamado a la puerta de nuevo a la vieja Europa, mostrando la cara más cruda del problema integrista que sufre el mundo globalizado.

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Desde occidente parece que la opinión pública está tristemente acostumbrada a los atentados integristas en oriente medio o incluso a los tristes secuestros que acaban en decapitaciones, pero nada causa tanto impacto como los atentados en el seno de la propia sociedad occidental. Veremos qué consecuencias acarrea este atentado y que en España, de momento ya hay convocada una reunión esta tarde para seguir los acontecimientos y mover los resortes de alerta ante el terrorismo más virulento de los últimos años.