Entre la esperanza y el temor, y con toda la Unión Europea pendiente, Grecia decide hoy su futuro en unas elecciones anticipadas por la imposibilidad del Parlamento de elegir Presidente. Las últimas encuestas, anteriores al día de hoy, en que se celebran las #Elecciones parlamentarias, Syriza - favorito para alzarse con el triunfo en las mismas- sacaba entre 4 y 8 puntos a la segunda fuerza política, la formación conservadora Nueva Democracia.

Sin embargo, los primeros sondeos a pie de urna parecen indicar que el partido de Alexis Tsipras rozaría la mayoría absoluta, sacándole a Nueva Democracia hasta 12 puntos. De acabar así el escrutinio, la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) podría formar un gobierno independiente sin necesidad de pacto para garantizar la gobernabilidad.

Una victoria, con mayoría absoluta, de Syriza implicaría un cambio drástico en la Unión Europea. Ya que la Coalición liderada por Tsipras se ha propuesto realizar una auditoría de la deuda pública, con el propósito de renegociar la devolución de la deuda y de suspender su pago hasta que el país heleno se haya recuperado, es decir, hasta que la economía nacional dé señales de recuperación aumentando el empleo.

Según los primeros datos tomados a pie de urna, se podría decir que el cambio en Grecia va dejando de ser una utopía, para convertirse en una realidad. Porque Syriza está ganando las elecciones. Éstos son los datos que ahora se barajan: Syriza obtendría entre el 35,5 % y el 39,5 % de los votos emitidos. La segunda fuerza más votada, la formación conservadora Nueva Democracia, del primer ministro Antonis Samarás, lograría entre el 23 % y el 27 % de los votos; y aparece como tercera fuerza más votada el partido neonazi Amanecer Dorado, con el 6,4 % y el 8% de los votos.

Estas cifras parecen confirmar la victoria del cambio en Grecia; aunque todavía no son datos oficiales, sino unos primeros pronósticos tomados a pie de urna. Pero la ilusión y la esperanza se van adueñando de los habitantes del país heleno, donde decenas de simpatizantes y algunos dirigentes de Syriza ya han acudido a la sede del partido en Atenas para celebrar los resultados electorales a la espera de que su líder, Alexis Tsipras, se pronuncie al respecto. Sin duda alguna, la victoria de Syriza puede abrir una ola de cambio en Europa, hacia una política donde prevalezca la justicia social.