La alcaldesa socialista de Paris, la francesa de origen andaluz Anne Hidalgo, ha decidido presentar una querella contra Fox News por la cantidad de informaciones inexactas e incluso difamatorias sobre la capital francesa, a raíz de los atentados contra Charlie Hebdo.

Un hombre llamado Nolan Peterson, que se definía como experto en temas internacionales, dijo que en Paris hay muchas zonas que él denominó, en inglés americano, “No-go zones”, unas ocho se pueden distinguir en el mapa parisino que Fox News mostraba. Es decir, zonas donde los que no sean musulmanes no pueden entrar.

Pese a que éste hombre se disculpó posteriormente, el Ayuntamiento parisino piensa que “Estas informaciones perjudican a Paris”, y por lo tanto ha decidido querellarse contra la cadena televisiva americana. Por el momento, dicha querella sólo se efectuará en Francia, y después se estudiará presentarla en los juzgados de EEUU.

Todo esto ha sido confirmado desde el Ayuntamiento al periódico gratuito “20 Minutes”. Poco después, Anne Hidalgo ha explicado los motivos de su querella al corresponsal en Francia de la cadena americana CNN. No obstante, en su cuenta de Twitter, el abogado americano de Nueva York Rubin Sfadj, en correcto francés, duda sobre el éxito de la querella: “Añado que en Derecho americano, la pregunta se pone seriamente en saber si la ciudad de Paris tiene derecho a proceder por representar a Paris”. Y añade con una cierta ironía: “Como primer análisis, la querella en EEUU de Paris tendrá tantas oportunidades de prosperar como que si Fox hubiera dicho que llueve todo el tiempo en Paris”.

Durante los días que se decían aquellas cosas, algunos contertulios de la Fox, que siempre que pueden sacan toda clase de defectos a Europa y sobre todo a Francia, también dijeron informaciones calumniosas parecidas, pero esta vez aplicadas a un país fiel aliado de los EEUU como Gran Bretaña. Otro contertulio llegó a decir que hay algunas ciudades inglesas que tienen barrios donde sólo viven musulmanes, donde los que son cristianos se marcharon o ya no entran, y que según él, la Policía religiosa recorre las calles de dichos barrios aplicando la Ley islámica.

Durante la segunda guerra de Iraq en 2003 hubo una ola anti-francesa furibunda, apoyada por los medios pro-Bush, que consistía en boicot a productos franceses (un grupo de gente se manifestaba ante la Embajada francesa en Washington derramando o aplastando botellas de vino francés, portando pancartas tipo “Acordaos de Normandía”) o que sospechosamente muchas películas americanas habían pasado de presentar a Francia como el paraíso del romanticismo o de algo agradable a presentarlo, al país y a sus habitantes, de manera negativa. Al actor francés Olivier Martínez, que vive en Hollywood desde hace dos décadas, le ofrecieron varias veces papeles de “malo” francés (como en “Los hombres de Harrelson”) o de seductor francés que le roba descaradamente la mujer a Richard Gere en “Infiel”, cuando no de ladrón. Francia se mosqueaba por aquello y más cuando en EEUU se decidió cambiarle el nombre a las patatas fritas, “French Fries” allí (Patatas Francesas), por “Freedom Fries” (Patatas de la Libertad).

Poco tiempo después volvieron a llamarse “French Fries”. Woody Allen, admirador de Francia, donde le respetan como artista, defendió al país de Thierry Henry así: “Yo quiero darle a mi mujer un ‘beso francés’, no un ‘beso de la libertad’”. #Televisión