Convulsión política e indignación social es lo que efervesce estos días en las calles del centro de Buenos Aires donde cientos de personas se han manifestado  para protestar frente a la Casa rosada, sede del Gobierno argentino, por la trágica muerte del fiscal Alberto Nisman, cuyas causas aún están sin esclarecer.

El cuerpo fue hallado sin vida con un disparo en la cabeza, el  domingo 18 de enero en su propiedad privada, un piso perteneciente al complejo Le Parc situado en el lujoso barrio de Puerto Madero; tan sólo unas horas  antes de que el fiscal pudiera comparecer y exponer  frente a la Comisión  de Legislación Penal de la Cámara de Diputados, los motivos  por los cuales acusó días previos a su muerte; a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner  de encubrir a los responsables iraníes del atentado terrorista con coche bomba contra un edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), el 18 de julio de 1994 en el que  fallecieron 85 personas y hubo más de 300 heridos.

Nisman fue designado  como fiscal especial para la investigación de la causa AMIA por Néstor Kirchner, ex presidente y difunto marido de la actual presidenta; precisamente por ser un abogado especialista en terrorismo internacional. Tras más de 10 años de investigación, Nisman aseguró públicamente, tener  documentos y pruebas que involucraban a Cristina  y a otros funcionarios de su gabinete  político en el encubrimiento de los responsables del atentado que él mismo investigaba.

Nisman basó  su denuncia, en unas escuchas telefónicas y en la elaboración de un informe de 300 páginas  que presentaría ante un Juez superior para que determinara la culpabilidad de los acusados. En dicho informe, el fiscal aseguraba  disponer de importantes nombres de los servicios de inteligencia del país; que también estarían implicados en la trama de encubrimiento de los responsables del atentado contra la AMIA. 

Unos días antes a su muerte, Nisman apareció en varios programas de televisión, acusando a la presidenta de crear una 'trama diplomática paralela'  que permitiera  negociar con Irán su impunidad en el atentado a cambio de petróleo. Según su testimonio, esa supuesta negociación  se plasmó en el principio de acuerdo que firmaron Irán y Argentina en enero de 2013 y que aún no ha sido ratificado por Irán.

Mediante ese  acuerdo Irán conseguiría paralizar la orden de busca y captura que pesa contra siete importantes cargos iraníes de su cúpula de poder que tienen prohibida la salida del país y Argentina saldría beneficiada en la negociación de petróleo, tras la grave crisis energética que atraviesa desde hace unos años.

La muerte de Nisman ha levantado indignación y revuelo en la sociedad de un país, donde la impunidad de los poderes políticos desgraciadamete  se ha convertido en una maldita costumbre. Los medios especulan  barajando  las hipótesis de  asesinato y también  de suicidio; aunque las últimas informaciones revelan detalles claves que quitan credibilidad a la versión de suicidio del fiscal.